miércoles, 13 de mayo de 2009

Belleza en el embarazo (II)

Durante el embarazo la glándula mamaria experimenta una serie de transformaciones encaminadas a prepararse para amamantar al bebé. Así, los tejidos grasos disminuyen para dejar más espacio a las glándulas mamarias que durante los nueve meses van aumentando de tamaño, lo que externamente se manifiesta en un mayor volumen de los senos. En ocasiones, esos tejidos grasos que han ido disminuyendo no vuelven a reconstruirse del todo tras el embarazo, lo que puede provocar que los senos se empequeñezcan y queden menos firmes, más caídos y, en consecuencia, más flácidos. Para evitarlo es imprescindible emplear sujetadores adecuados que se adapten progresivamente al aumento de tamaño, sin dudar en ir cambiando de talla cuando se precise, a veces se aumenta entre dos y tres tallas, y lo mejor es que éstos sean de algodón y no estén reforzados con aros. Además de una sujeción perfecta, las cremas reafirmantes, los ejercicios suaves y las duchas circulares con agua fría alrededor de los senos ayudarán a que éstos se mantengan lo más tersos posibles tras los nueve meses de embarazo. Aparte del cambio de tamaño, durante el primer trimestre del embarazo puede notarse cierto cosquilleo en la zona del pezón que se muestra más eréctil así como una mayor sensibilidad en los pechos. A partir del tercer y cuarto mes se oscurecen las zonas del pezón y la areola al tiempo que las venas se hacen más visibles. Durante el último tramo del embarazo, en el que la sensibilidad ya ha remitido y tanto la areola como el pezón han tomado una coloración mucho más oscura de lo normal, el pecho puede comenzar a segregar un fluido amarillento denominado calostro, que es el primer alimento que tomará el bebé. El aumento de tamaño de los senos va acompañado de una distensión de la piel, igual que ocurre en el abdomen. Esto puede provocar la aparición de estrías que si bien en este periodo aparecen como franjas rojizas tras el parto se convierten en señales blancas y brillantes prácticamente imposibles de eliminar. Por eso es imprescindible emplear en esta zona cremas antiestrías evitando extenderlas por las areolas y los pezones que deben mantenerse limpios e hidratados para intentar evitar las dolorosas” grietas que sufren en esta zona muchas mujeres cuando amamantan a sus hijos.