lunes, 24 de agosto de 2009

Máscaras de pestañas, trucos básicos

Cuando vemos en las revistas y en la televisión los anuncios de máscaras de pestañas los resultados que aparecen son impresionantes. Pestañas larguísimas, espesas, rizadas, vamos, una maravilla. Luego vamos nosotras compramos la máscara mágica y el resultado no es ni de lejos el mismo que en la tele. Y no es porque nuestras pestañas sean tan conservadoras que no aceptan los cambios, no, es que las pestañas de los anuncios suelen ser postizas. Así cualquiera. Pero una vez asimilado que unas pestañas naturales nunca van a alcanzar las medidas de unas postizas no hay que negar que la máscara de pestañas, más conocida como rimmel, es, sin duda uno de los productos imprescindibles del maquillaje. En un solo gesto, sin llegar a la perfección de los anuncios, alargan, curvan, intensifican, espesan y separan las pestañas. Hoy las máscaras incluyen cepillos de alta precisión, motores vibratorios, aplicadores fáciles de usar y fórmulas avanzadas para lograr diferentes efectos con un único producto. Pero a la hora de aplicarlas hay que tener claras una serie de premisas. Aquí van algunas: La máscara se aplica al final del maquillaje, con el cepillo en posición horizontal, El cepillo paralelo con el suelo, y con suaves movimientos de zig-zag desde la raíz hacia las puntas. La forma del cepillo indica cual es su cometido: los finos, alargan las pestañas, los gruesos las espesan y los curvados las rizan. Siempre se debe emplear menos máscara en las pestañas inferiores que en las superiores y si se tienen ojeras o aspecto cansado debe prescindirse de la máscara en esta zona. Hay que reservar el color negro sobre todo para la noche, durante el día son más favorecedores sobre todo para mujeres de tez clara los tonos marrones o grises. Los violetas o de colores, aplicados en las puntas, aportan un toque lúdico sobre todo en verano y para mujeres con ojos verdes o azules. Es conveniente rotar el cepillo a medida que se van peinando las pestañas para separarlas y conviene desechar ese gesto tan común en muchas mujeres de meter y sacar el cepillo aplicador del envase varias veces, ya vienen diseñados para aplicar la cantidad justa en cada pasada y con ese gesto sólo se consigue introducir oxígeno en el tubo y alterar la fórmula. Otro error muy habitual es eliminar la máscara sobrante del cepillo en el borde del envase, no hay que hacerlo ya que ese sobrante se seca y al volver a introducir el cepillo se arrastra hacia dentro y por último recordar que nunca deben rizarse las pestañas después de haber aplicado la máscara.

2 comentarios:

Muchas gracias por los premios, los colgaré en cuanto pueda.

Las palabras que rubriqué en mi blog para ti, son sinceras me parece todo un lujo que tú me nomines para los premios.

Besos.

Ciao.

bueno yo sin mi rimmel por las mañanas pocas veces salgo, diria que ninguna menudo invento por lo menos para mi, me encanta, de la marca que sea, ahora he probado el de el de volume artist de astor y es genial, besitos