jueves, 17 de septiembre de 2009

El trasplante de cejas, una solución eficaz cuando su ausencia supone un trauma

Decir que las cejas constituyen una parte muy importante del rostro es una obviedad, a pesar de que gran parte de los diseñadores de moda hayan decidido suprimirlas en sus últimos desfiles. Personalmente es una tendencia que no creo que termine de cuajar ya que resta mucha personalidad a la cara. Pero en fin como casi todos sabemos una cosa es lo que se muestra en las pasarelas y otra lo que se ve en la calle. La ausencia de cejas, cuando es involuntaria, constituye en muchas ocasiones un trauma para la persona que lo padece. Esta ausencia puede deberse a varios motivos. Uno de ellos es la menopausia, muchas mujeres al llegar a esta etapa y debido a la disminución de las hormonas femeninas como el estradiol pueden sufrir o una insuficiencia o una pérdida total del pelo de esta zona. Pero hay más. Personas que han sufrido quemaduras en esa zona o pacientes con hipertiroidismo o con enfermedades autoinmunes como lupus eritematoso, liquen, enfermedades tiroideas, etcétera también pueden sufrir este problema. Para ellos el doctor Alberto Gorrochategui propone el trasplante de cejas. Una intervención que comienza con la extracción de una pequeña tira de piel de la zona occipital inferior (detrás de las orejas) de la que más tarde se cogen los folículos pilosos. Esta zona es ideal para donar ya que los cabellos son mucho más finos y similares a los de las cejas. Una vez extraídos los folículos pilosos se colocan uno a uno, entre 300 y 400 con unas agujas de 1 mm. Como podéis comprender se trata de un trabajo artesanal y minucioso que dura entre 4 y 5 horas. En los días siguientes a la intervención el paciente debe tomar antibiótico, analgésicos y antiinflamatorios. Después de la intervención se forman unas costritas en la zona que se caen a la semana y con ellas también el pelo pero no su raíz. Después hay que esperar entre dos y tres meses para que comiencen a crecer los pelitos de las cejas definitivos, eso sí, al ser cabellos deberán recortarse cada cierto tiempo, unas cuatro semanas más o menos, ya que crecen igual que si lo hicieran en la cabeza. El precio de la intervención es de 2.000 € y se realiza en la Clínica Dermatológica Ercilla, de Bilbao (944 211 243). 

2 comentarios:

Me parece muy interesante,se lo comentare a un amigo que el pobre se ha quedado sin un pelo.

Perfecto para esta vuelta de cejas ochenteras que se nos avecina.
Besitos, guapa.

Inma