Aunque a much@s os pueda parecer una frivolidad que, con la crisis que está cayendo, hablemos de productos de lujo, el mercado manda y cuando salen a la venta cremas con precios que puedan resultar escandalosos es porque se venden y no os imagináis cómo. Pues bien hoy toca hablar de una de las últimas novedades en este terreno que ha llegado a mis manos, que no a mi rostro todavía, aunque lo hará en cuanto acabe la crema que estoy utilizando actualmente. Se trata de Supremÿa de Sisley, una de mis marcas preferidas tanto en materia de perfumes como de tratamientos cosméticos (debe ser que yo iba para millonaria y me quede en el camino, una lástima). En fin, y ¿qué es Supremÿa? Pues un tratamiento antiedad de noche en el que se han materializado los últimos avances en materia de cronobiología, genética y fisiología cutánea. ¿Y para qué sirve? Se supone que para retrasar el envejecimiento genéticamente programado de la piel rejuveneciéndola visiblemente. Vamos a explicarnos. Tod@s sabemos que con el paso del tiempo la reproducción celular se va degradando y el envejecimiento se hace visible en forma de arrugas, pérdida de firmeza, de luminosidad,…. También sabemos que durante el día la piel dedica toda su energía a protegerse de las agresiones externas y por la
noche, cuando no tiene que hacer frente a ese estrés, los procesos de reparación naturales se activan. Por eso las cremas de noche cumplen una función diferente a la que tienen las cremas de día. Y en este terreno es donde se encuadra Supremÿa. Este tratamiento estimula la regeneración natural de las células ya que sus activos aumentan su resistencia frente a las agresiones externas del día siguiente. Mediante pruebas in vitro se ha demostrado que prolonga la vida de las células con lo que éstas tienen más tiempo para repararse antes de reproducirse. De este modo Supremÿa compensa los daños sufridos por la piel durante el día y la prepara para combatir el estrés oxidativo del día siguiente, para ayudarle a recuperar el nivel de reparación ideal de su juventud. En el corazón de su fórmula se encuentra una potente asociación de cuatro activos vegetales bautizada como Fitocomplejo LC12 (Longetivity Concentrate 12 horas) con el que en los laboratorios de Sisley se realizaron diferentes estudios. Por ejemplo, se tomaron muestras de piel colocadas en medio de cultivo, una en presencia del Fitocomplejo LC12 y la otra no. Después de nueve días el explante de piel tratado presentó el aspecto y la morfología de una piel que había envejecido aproximadamente 4 días, mientras que el otro mostró signos degenerativos habituales (es decir un envejecimiento de una piel de nueve días). Por lo tanto la piel tratada envejecía dos veces más lentamente. Además después de ser sometida a una irradiación UVB la muestra de piel tratada mostró una resistencia espectacular ya que el número de células destruidas disminuyó en un 60%. Pero además de este fitocomplejo patentado por Sisley, Supremÿa está cargada con otros activos antiedad y con su uso se supone que la piel queda, noche tras noche, más firme, más densa y más luminosa. Vamos que estoy pensando que teniéndola ya en mi poder ya estoy tardando en utilizarla. Ya os contaré. Ah! Se me olvidaba el precio. Son 490 €.



2 comentarios:
La verdad es que tiene que ser una crema estupenda, pero mi bolsillo no se lo puede permitir.
Apuesto por las cremas "low cost",
y cómo yo,lo harán muchas.
Besos
Pues sí Cindy el precio no es precisamente para todos los bolsillos. Yo la estoy usando, llevo una semana y creo que está muy bien pero efectivamente hay opciones muy buenas a un precio más asequible.
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