Hace ya mucho tiempo que los hombres dejaron de “robar” las cremas, autobronceadores o productos de baño de sus mujeres, novias o hermanas. Ahora tienen sus propios cosméticos y todos contentos. Sin embargo todavía hay accesorios de belleza que ellos, por norma, tienen que pedir prestados. Un ejemplo de ésto son las planchas para alisar el cabello. Aunque hace ya más de una década que a los modelos masculinos les alisan el pelo con planchas en las pasarelas, fuera de los desfiles los hombres que quieren llevar a cabo esta tarea en sus casas tienen que recurrir, otra vez, a las planchas femeninas. Ahora Philips presenta Salonstraight Men, una plancha para el pelo diseñada específicamente para ellos.Y ahora es cuando alguien pregunta. ¿Y qué diferencia hay entre una plancha femenina y una masculina? ¿No es sólo un truco para vender más? Pues a esa cuestión responde el estilista Andy Uffels, embajador de Philips para el Cuidado del Cabello. Uffels explica que “la mayoría de
los hombres suele llevar el pelo corto (67%) lo que significa que una plancha alisadora para ellos debe tener unas placas más estrechas que las tradicionales para poder trabajar el pelo corto y de longitud media”. Philips Salon Straight Men cuenta con unas placas especiales de cerámica y titanio y un diseño ultradelgado con lo que se puede llegar fácilmente hasta la raíz para obtener un peinado de gran precisión. A pesar de su diseño, pequeño y compacto, alcanza temperaturas profesionales (hasta 200º. Para aquellos que se inician en el arte del planchado del cabello os diré que para emplearlas el pelo debe estar completamente seco, no las utilicéis con el cabello húmedo porque en ese caso puede que la plancha no funcione bien y además podeís chamuscaros el pelo. Lo mejor es tener paciencia, sobre todo al principio. Hay que alisar el pelo mechón a mechón, utilizando una mano para separar el pelo con el peine y la otra para sujetar las raíces con la plancha. Después se desliza la plancha por cada mechón hasta llegar al final y si es necesario se repite el proceso. Recordad que cuanto más lento sea el movimiento de la plancha por el cabello mejor será el resultado, aunque eso sí no os tiréis diez minutos con cada mechón. Si sois de los que empleáis productos de fijación para el pelo, empleadlos después de haber pasado las planchas ya que éstas funcionan mejor con el pelo limpio. Lo único que debéis poner antes de pasar las planchas es un producto termoprotector, cuya finalidad es proteger el cabello del calor que generan las planchas. Después del alisado, los mejores productos para el pelo son la cera y la laca porque reducen la electricidad estática, mantienen el cabello bajo control y fijan el peinado. En cambio el gel fijador
al tener mucha humedad puede hacer que reaparezcan las ondas naturales del cabello con lo cual no el trabajo se irá a pique. Por último os diré que si lo que queréis es cambiar la dirección del pelo tenéis que colocar la plancha en la raíz y deslizarla por cada mechón en la dirección que queréis que caiga. Si lo que buscáis es más volumen en la raíz teneís que levantar el cabello en un ángulo de 90º mientras lo plancháis y si se quiere más lacio hay que mantener la plancha cerca de la cabeza mientras se trabaja el pelo, sin levantrarla demasiado. Por último para lograr ondas y movimiento hay que enrollar la plancha sobre sí misma a la vez que la deslizáis suavemente por el pelo. Bueno pues hasta aquí las nociones básicas del planchado del cabello. Ah. Las planchas son masculinas, sí pero yo las he probado y la verdad es que son bastante cómodas de manejar así que en caso de apuro no hay que sentir ningún remordimiento y, por una vez, podemos “robárselas” a ellos.



































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