A menudo me veo inmersa en ágapes, merendolas y cenas en los que mi trabajo se tilda de frivolón y casi innecesario. “¿Periodista especializada en belleza, salud y bienestar?” me preguntan voces circunspectas con ese retintín de quien considera que dedicarse a esto no tiene ningún valor, o al menos mucho más escaso del periodista que se dedica a la información política o económica o a la tarea de ejercer de abogado del estado, registrador de la propiedad, magistrado o funcionario del ayuntamiento. Gentes que no ven más allá de sus narices laborales, pienso mientras pongo sonrisitas de bienquedar y escaneo la imagen de mi interlocutor/a cuya nota final casi nunca supera el tres ramplón. Ellos, repeinados y encorbatados, a lo sumo con una corbata rosa o verde al cuello como toque de vanguardia y modernidad supina, con un traje que podría ser el de su padre y nadie notaría la diferencia. Ah, y con el detalle inconfundible de gemelos en los puños de la camisa. Ellas, monjiles, con la mecha pequeñoburguesa en tonos rubios, faldas por debajo de la rodilla y zapatones corte salón, que también podrían ser los de su octogenaria madre. Ah, y con el collarcito de perlas haciendo juego con los pendientes. Ellos y ellas, no me consideran digna de tener una conversación de altura sobre leyes, economía o política y si te dan palique en público, te preguntan estupideces no vaya a ser que no sepas sumar 2+2. Pero sobre todo ellas, en privado, quieren que les aconsejes sobre como modernizar su look, cómo cortarse el pelo, qué crema usar o dónde hacerse un tratamiento que reafirme sus sabias carnes para no envejecer tan tristemente. Al principio, les daba cuerda, ahora me limito a sonreír sabiamente y espetarles un “ah, ¿pero te interesa la moda y la belleza?, chica, cómprate el Vogue, el Elle o el Harper’s Baazar, e, incluso el Telva, son estupendas dando consejos".
Bueno, ahora también pueden comprobar los beneficiosos efectos de hacerse un cambio de imagen y dejarse aconsejar por expertos tecleando un digital tan sesudo, serio y poco dado a las frivolidades como www.abc.es . A raíz del uso que el FBI hizo de una foto de Gaspar Llamazares como base para infografiar la posible imagen actual de el escurridizo Bin Laden, Teresa de la Cierva, sabia y brillante redactora de belleza donde las haya, pidió a 8 expertos peluqueros sus propuestas para cambiarle el look al de Izquierda Unida y que no le volvieran a confundir con el terrorista más buscado del mundo. El éxito de audiencia fue tan espectacular, que la iniciativa se comentó en todas las sesudas tertulias políticas de radio y TV. ¡Qué cambio! Tanto, que en la propuesta que gano por votación popular auspiciada por Camille Albane, Gaspar está casi tan atractivo como George Clooney (bueno, salvando las distancias). Pero si Llamazares necesitaba un revolcón de look, no digamos nada Rajoy, Zapatero, Mª Teresa Fdez. de la Vega o Gallardón, políticos que le han seguido en el experimento. Desde aquí aconsejo echarle un vistazo a todos los cambios, algunos, como Mariano sin barba, Zapatero con perilla y cejas rectas y no triangulares, la Vicepresidenta sin los pelos de punta como el de Pumuky o Gallardón con un aspecto más progre y el pelillo largo, son un canto a que la tarea a la que me dedico ni es tan frívola ni carece de importancia. Es más, sin imagen, los políticos lo saben, no son nadie. Bueno, sí: abogados del Estado, registradores de la propiedad, magistrados –que algunos, ni eso-. Ser antiguo y rancio resta votos. Quizás en el Congreso de los Diputados, en la Audiencia Nacional o en Moncloa, Ferraz y Génova, además de informarse con El país, El Mundo, Público, La Razón o el ABC, deberían repasarse una vez al mes la prensa femenina (y masculina: G.Q, por ejemplo) o pinchar a diario www.bellezaenvena.com.
Con el florete en la mano y encantada de trabajar en lo que trabajo, un 8 de marzo no puedo terminar sin felicitar a todas las curritas como yo, sea cual sea su oficio o profesión, que se esfuerzan por hacer las cosas lo mejor que saben, aunque los demás piensen que lo que hacen es frívolo o innecesario. Yo, para variar, lo celebraré TRABAJANDO



2 comentarios:
Felicidades por el post! Me ha encantado!
De Scarada, gracias por tanto piropo! Yo también me lo paso muy bien con tus geniales ocurrencias en este blog (y en los tropecientos mil medios en los que escribes, que no menciono para preservar tu anonimato!). Reconozco que me divierto haciendo los cambios de imagen de los políticos, aunque el mérito del éxito que están teniendo en los medios es de los estilistas que hacen las propuestas. Yo me limito a plasmar sus sugerencias y darle forma al tema, pero los que tienen ocurrencias geniales son ellos (y, en algunos casos sus jefas de prensa, que me mandan cada texto…!). Prepárate para este domingo, que la siguiente es Leire Pajin!!!! Y verás la propuesta de Camilla Albanne y R´Difusión…
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