viernes 16 de abril de 2010

GUIA COSMETICA PARA NO INICIADOS. LECCIÓN 8: EL CLUB DE LA DUCHA, por JOHN QUERAS

En esto de la higiene personal existe, desde tiempos inmemoriales, una silenciosa pero feroz batalla baño versus ducha o, lo que es lo mismo, relajación contra tonificación. Reconozco que yo soy más de plato de ducha que de bañera. La razón es muy simple: como buen Tauro, me tira más lo práctico y ahí la ducha ostenta el récord mundial de pragmatismo: es rápida, eficaz y barata, todo en uno. Si eliges ducharte en vez de bañarte, estarás ahorrando un montón de litros de agua, lo que te permitirá alardear de solidario ante los manirrotos adoradores de Cleopatra y otros derrochadores del líquido elemento.
Además, la ducha es el mejor sistema de hidroterapia para pobres, ya que aporta todos los beneficios, tanto de la acción térmica como mecánica, del agua. Así, si diriges el chorro de agua caliente hacia una parte dolorida o con agujetas, notas un gran alivio al instante. Si tenemos en cuenta que el españolito de a pie pasa una media de 10 minutos diarios bajo la alcachofa de la ducha, eso que nos llevamos para el cuerpo sin hacer absolutamente nada. También es cierto que no todas las duchas son iguales. Las hay placenteras (que se lo digan a Kevin Spacey en American Beauty) o mortales de necesidad (ver la Psicosis de Hitchcock). En cualquier caso, y esto es igual para todos, el agua fría tonifica y la caliente tiene efecto sedante. De ahí que lo mejor sea empezar con agua bien calentita, creando así una ingente cantidad de vaho que nos abrirá los poros, lo que facilitará la posterior limpieza cutánea y el afeitado, además de poder utilizar el espejo a modo de pizarra donde escribir alguna que otra chorrada o dibujar un risueño monigote.

Los especialistas recomiendan terminar siempre la ducha con un tonificante chorro de agua fría, pero como yo soy muy friolero, pues no lo hago nunca. No soy de los que predican con el ejemplo, como se puede comprobar. Además, y para aprovechar mejor el tiempo que pasas bajo el agua, puedes utilizar geles de ducha que aporten un extra: los hay exfoliantes, que eliminan las células muertas de la piel; energizantes, perfectos para la ducha matutina poscafé y preoficina, o relajantes, para antes de irse a dormir. Eso sí, es muy importante comprobar el pH del gel para que la piel no sufra, pues no debes olvidar que la higiene corporal es un proceso un tanto agresivo. Otro de los beneficios de la ducha es el auditorio que proporciona. Me voy a confesar: cantar no se encuentra entre mis virtudes y desafino hasta en el cumpleaños feliz, pero mientras me ducho sueno como el mismísimo Prince ante 20.000 fans, gracias al efecto envolvente de la mampara y eso, si bien no tiene beautyefectos, da mucho gustito. Pero si vives en pareja, debes tener en cuenta la variable espacial: los platos de duchas son, aparentemente, lugares pequeños donde no caben demasiadas cosas, por lo que aprovechar el espacio al máximo es vital. Los tíos solemos tener, como mucho, dos productos abiertos a la vez: un gel de ducha y un champú. Ellas, además, tienen otros tres champús (uno para todos los días, otro para ganar volumen y uno más para un extra de brillo), unos cuantos acondicionadores de diversas texturas, cuatro mascarillas capilares para diferentes usos y disfrutes, dos pastillas de jabón de las de toda la vida que, al contacto con el agua, se convierten en verdaderas cáscaras de plátano (pero, qué lástima, no de las del Lidl) que pueden provocar más de un disgusto, una piedra pómez, un peine de púas anchas, un cepillo de cerdas de goma para desenredar el cabello, un guante exfoliador y no menos de tres sérums para puntas abiertas. Es decir, son capaces de aglutinar en poco más de un m2 todo el Bodybell. En definitiva, que a veces es más complicado darte una ducha en tu propia casa que conseguir entradas para la final de la Copa del Rey que, por cierto, este año juega el Atleti. Como diría un Tyler Durden, protagonista de la novela “Club de lucha” de Chuck Palahniuk, en lenguaje beatuywarrior: “la primera regla del Club de la Ducha es no hablar del Club de la Ducha”. Así sea.


John Queras recomienda:
-Gel Douche Exfoliante de Clarins Men: limpia y exfolia sin agredir la piel. Nos gusta porque sus microesferas pulidoras y exfoliantes eliminan las células muertas y desobstruyen los poros. Perfecta para una ducha de fin de semana, del tipo tengo tiempo de sobra y me voy a mimar un poco. Cuesta 25 €.


-Energising Shower Gel de Hugo Boss: gel energizante, perfecto para la ducha mañanera previa al curro, porque aporta energía a tutiplén gracias a los aceites especiados y dulces y a las notas frescas de madera. Cuesta 20 €.
 
-Hammam Delight Shower Gel de Rituals: al contacto con el agua, este gel de ducha se convierte en una espuma fresca y reparadora. Nos gusta porque permite recrear en casa un hammam turco. Perfecto para una ducha nocturna porque es muy relajante. Cuesta 7,50 €.
-Gel Douche L’Eau D’Issey Pour Homme de Issey Miyake: gel de ducha que limpia y no reseca la piel. Nos gusta, al igual que casi todo lo que lanza Miyake, porque además tonifica. Perfecto para las duchas veraniegas gracias al extra de hidratación que aporta la tecnología Aquaexpert. Cuesta 24 €.

5 comentarios:

Gel exfolaliante, el de color azul, de Mercadona. ¡Fantástico!

Mi madre que es sabia me dijo una vez, la ducha hace magia: cuando tengo frío, me ducho y entro en calor; cuando tengo calor, me ducho y me refresco; cuando estoy nerviosa, me ducho y me tranquilizo; cuando estoy apagada, me ducho y me revitalizo....La ducha es más que un gesto de higiene necesario, un acto de placer y bienestar. Dúchate y verás. Por cierto, rompiendo mitos, he de decir que lo de ducarse en pareja es un auténtico coñazo, de erótico nada. Que si se te clava el grifo, que si mientras a ti te cea el chorro calentito yo me quedo con mis partes frías. Yo, como soy de la generación de los cantautores, me quedo con la copla de Aute, la cambio y afirmo: "no hay nada como ducha en soledad". Me gustas, Johny de mis entretelas, tanto que si tu mujer me dejara, me daría una ducha contigo

Es cierto, Laia. Deliplus, la marca blanca de Mercadona, tiene productos bastante buenos(no todos) y muy baratos.

Amém, Enma. Como siempre, qué razón tienes. Eso sí, en tu caso, haría una gustosa excepción.

Jajajaa...que risas me he echado. Me identifico con lo del Bodybell en la ducha. Yo en una de apenas 4 metros cuadrados tengo abiertos un total de 25 botes, más o menos! Y siempre tiro alguno con el agua de la ducha, o al agacharme para coger algo y lo del jabón a mi me pasa también. Con el agua se queda asqueroso, todo reblandecido...jaja....A mi me encanta el champú fortificante del Deliplús, por cierto!