¿Es que los señores o señoras encargados de hacer los perfumes y esas cosas no tienen olfato? Eso sería absurdo. Esto lo digo, porque hay algunos perfumes que no huelen bien, por mucho perfume que digan que sea. Pero lo peor, lo peor, vamos, la palma, se la llevan algunas toallitas de esas que te dan en ciertos restaurantes para que te limpies los dedos después de haber engullido alguna pieza de marisco o que también te ofrecen en algunos aviones si alguien te ha invitado a ir en primera clase claro, porque en turista ya te pueden oler los dedos a lo que sea, que hasta que no llegues al final del trayecto, te lo comes, pero vamos que si te lo comes.
O bien, puedes ir al lavabo y lavarte las manos como se ha hecho toda la vida, porque lo de las toallitas, bien mirado, es una cerdada muy grande ¿Se ha manchado usted las manos con la pata de buey de mar? Pues vaya al lavabo y lávese, coño, no sea cerdo, que disimular la peste a malecón del puerto con una toallita de esas es como el que se echa gomina con el pelo sucio. Bueno, pues esas toallitas o la mayor parte de ellas, además, no huelen bien. “No, caballero, es que son de limón”, te dice la azafata como intentando justificar al que provee el catering al avión (Que seguro que ni le conoce, ni nada) Ya, sí, si, de limón... Este papelucho “mojao” lo más parecido a un limón que ha visto es el dibujo del sobre, que para no faltar a la verdad hay que decir que sí, que es un limón, pero limón, limón, lo que se dice limón, ni lo ha “catao”.
Y para volver a la cuestión que me ocupaba al principio de este maravilloso artículo diré: ¿Es que los señores o señoras que tienen que dar el visto bueno al aroma definitivo del producto no huelen? ¿Tienen las pituitarias atrancadas? No me vale el argumento de que son productos baratos. Estoy seguro de que hay algún mejunje también económico que proporciona un aroma agradable. “No, es que eso es muy subjetivo”. Vale, será subjetivo, pero es que huelen mal, coño y de ahí no me sacan. Ahora, que ya que te las ponen, pues las usas.



2 comentarios:
Jajaja...siempre huelen faltal, a mi hasta me marean. Además podrían ser más originales y cambiar los olores: lavanda, naranja, yo que se! Pero el limón este pocho no me mola nada. A mi una vez en primera clase me dieron toallitas calientes como en los restaurantes!!
Ayer, después de comer en un sitio súper-chupi, me entregaron una toallita de las mencionadas... me acordé inmediatamente de esta entrada y pensé "horror, me va a fastidiar la estupenda comida".
¡¡¡ PERO NO !!!
Las únicas toallitas que me han dejado buenas sensaciones en todo mi vida. Son casi del tipo de las de los aviones en "business", de algodón pero más finas y sin apenas aroma. Hasta el punto de que trinqué el envoltorio para daros más dealles aquí:
Toalla de algodón humedecida
Net-Towel, S.L.
08500 Vic (Barcelona, Spain)
Ahí queda eso.
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