
Llevo unos días que no paro. Ayer mismo regresé de Hamburgo, donde he estado viendo a mi Atleti ganarle al Fulham inglés la final de la Europa League. Y el miércoles próximo me piro a Barcelona para ver la de la Copa del Rey contra el Sevilla. No voy a explicar lo que significa ser del Atleti: los que lo son, ya saben a lo que me refiero; los que no lo son, nunca llegarán a entenderlo. Pero a lo que vamos, que entre viajes, esperas en los aeropuertos y celebraciones varias he estado casi una semana sin pisar mi casa, por lo que he tenido que llevarme a cuestas un kit cosmético de supervivencia.
Antes de explicar los básicos del neceser, voy a dar un par de beauty pinceladas de la historia reciente del Atleti. Corría el año 1987 cuando fichamos al jugador con mejor pelo que ha pisado un campo de Primera División en España y, me atrevería a decir, del mundo: Paulo Jorge dos Santos “Bombón” Futre, la perla del Montijo. Tras varias temporadas compartiendo asiento en el Vicente Calderón,
mi compañero de fatigas rojiblancas Rafael Benítez, aka Fita, director de la revista FHM y, a la sazón cantante estrella de la banda de rocanrol “Los Sexys”, y yo mismo, otorgamos por unanimidad, es decir, con dos votos, el Oscar del Cabello a Futre. Fita luce un estilismo capilar que ya se estudia en algunas universidades y es un experto consumado en el “bien de pelo”, por lo que su opinión cuenta, y mucho. Futre es sinónimo de pelazo, incluso ahora, retirado ya del fútbol en activo y con unos kilillos de más. Otro que no anda nada mal de estilismo capilar es Forlán. El problema con el “Uruguayo” es que, desde que metió el gol en Anfield que nos clasificó para la final y se quitó la camiseta para celebrarlo, en una exhibición de abdominales y otros músculos cuya existencia desconocía la mayoría de nosotros, mi chica ya no quiere verme desnudo. Y lo peor de todo es que la entiendo. Diego, por favor, en el futuro y por el bien de todos, limítate a dar volteretas mortales como hacen otros o a emular a Kiko con su mítico arquero. Pero la camiseta déjatela puesta, no te me vayas a constipar. Pero céntrate John, que te despistas. Lo dicho, llevo unos días viviendo en aeropuertos (gracias por tus servicios, nube volcánica) por lo que no tengo a mano mis habituales cosméticos. De ahí que sea muy importante saber gestionarse un buen kit de supervivencia cosmética, cosa nada fácil al principio. Hacer un neceser es como hacer una maleta: hay que aprender. Recuerdo cuando estaba en edad de merecer y me llevaba tres maletas, dos bolsas de mano y una mochila para pasar un fin de semana con unos colegas. Era una época en la que había que estar preparado para cualquier contingencia inimaginable: había que llevar a mano un paracaídas por si conocías a una loca de la adrenalina y el aire libre; un juego de herramientas completo por si se estropeaba un autobús de conejitas playboy cerca de ti o un look navy a lo capitán de barco por si intimabas con una rica heredera con yate. Ahora, me voy quince días a la playa y todo me cabe en una caja de cerillas. Pues con el neceser pasa lo mismo. Para estos días me he llevado un desodorante, mejor si es antitranspirante, porque sudar, se suda mucho; una fragancia en tamaño viaje para evitar la más que segura incautación en el arco de seguridad del control (la poli de los aeropuertos debe ser la que mejor huele del mundo porque a mí no me pasa ni una); un contorno de ojos, tanto si se gana como si se pierde las bolsas y las ojeras son seguras compañeras de viaje (imaginad las que traía yo de Hamburgo que tuve que pagar un asiento extra a mi lado para ellas) y una crema antifatiga para borrar el cansancio y las pocas horas de sueño del rostro. Para estas ocasiones, resulta muy práctico guardar las muestras que regalan en revistas y comercios y los botes pequeños y vacíos de otras cremas para rellenarlos con nuestras favoritas. Y esto en lo referente a la beauty, pero como en este tipo de eventos se suele comer poco y mal y beber mucho y bien, no hay que olvidar los antiácidos para el estómago, los tonopanes para las resacas y las lizipaínas para recuperar algo de voz. Me llevaré este mismo kit a Barcelona el próximo miércoles y, a eso de las 23 cero cero, hora marcial, espero estar brindando en la Ciudad Condal por el triunfo atlético con un bacardicola (combinado de noche, refresco de día) en, huelga decirlo, una copa balón. Y recordad: ser o neceser, he ahí la cuestión.Déodorant Allure Homme Sport de Chanel: nos gusta porque es un desodorante de larga duración en stick que, personalmente, creo que es el formato más cómodo. Con él podrás animar tranquilamente a tu equipo con la seguridad de que el desodorante no te va a abandonar. Cuesta 25,50 €.
Eau Sauvage Extrême de Dior: nos gusta porque es un clásico creado en 1966 en su versión más intensa. Es una fragancia sin medias tintas, como ser del Atleti, y extrema, como las sensaciones vividas en Hamburgo. Una curiosidad: el tapón está inspirado en el dedal de Monsieur Dior. Cuesta 54 € / 50 ml.
Anti-Fatigue Absolu de Givenchy Man: nos gusta porque es un gel-suero ultrafluido que hidrata el rostro y elimina de un plumazo los signos de cansancio y la falta de sueño. Además, protege la piel contra los enemigos públicos número 1: tabaco, contaminación y estrés. Como veis, es el producto perfecto para finales futboleras y celebraciones en Neptuno. Cuesta 35,50 €.
Gel Energisant Contour Yeux Monsieur de Jean Paul Gaultier: nos gusta porque es un gel impregnado de principios activos descongestionantes que elimina las bolsas y las ojeras casi al instante. Un básico en cualquier neceser que se precie. Cuesta 35 €.






8 comentarios:
¡Hola beautywarrior del metal!
Definitivamente, conmigo has ganado una admiradora. Tus entradas no tienen despercidio.
Besos,
Hola, Valeria, muchas gracias. Todos los blogueros del mundo soñamos con comentarios como el tuyo.
Que divertido artículo. Se lo pasaré a mi novio que es del atleti y también se me fuga a Barcelona este miércoles si consigue entradas. Hasta se fumó un puro para celebrar lo del Fulham. Pásalo bien en Barcelona y suerte con el Atleti!!!
Muchas gracias, Andrea. Pues si tu novio es del Atleti, ya sabes lo que se sufre.
Me paso media vida subido a un avión, conozco mejor los aeropuertos de medio mundo que mi propio barrio y con los puntos de vuelo que tengo acumulados podría dar la vuelta al mundo una docena de veces. Puedo decir que he visto de todo pero nada como este post... A partir de hoy lo tendré en la carpeta de favoritos... y eso que no me gusta el fútbol
Tú sí que eres uno de mis favoritos, Sinilos.
Bueno bueno John, al final si que ha conseguido entradas pero de las malas y de 15 euros. Ya se leyó tu post y le gustó! Felicidades!
Bueno, John Queras, te superas día a día! Enhorabuena tanto por el post (con el que me lo he pasado fenomenal) como por el triunfo del Atleti :)
Bss de otra beautyvictim!!
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