Aunque ayer os anuncié que hoy habría una sorpresa, por problemas logísticos tenemos que dejarla para la semana que viene, así que hoy vamos a hablar de un tema que, sobre todo cuando llega el verano preocupa a muchas personas, más de 800.000 sólo en España. Me refiero al exceso de sudoración o hiperhidrosis.
Este trastorno se produce debido a una alteración del sistema nervioso vegetativo que produce más sudor del necesario para regular la temperatura de nuestro cuerpo. Afecta a un 3% de la población y conlleva inseguridad, falta de confianza, estados de ansiedad y estrés por lo que condiciona las relaciones sociales de las personas que lo padecen e impide el desarrollo natural de las actividades cotidianas. Y es que hay hombres que no pueden quitarse la chaqueta ni en el más caluroso de los veranos y mujeres que ven imposible elegir determinados colores o telas en sus vestidos. Aunque, como en todo, hay grados y causas de sudoración excesiva, para los afectados intentar normalizarlo es una máxima que se persigue con un interés cada vez más frecuente.
La Dra. Azucena Fernández, una de las profesionales con mayor experiencia en la aplicación de este tratamiento, explica que “la hiperhidrosis está causada por una hiperactividad del sistema nervioso simpático que provoca una producción exagerada de sudor. Esta alteración del sistema nervioso suele iniciarse en la infancia o pubertad y normalmente dura toda la vida, afectando de igual manera a hombres y mujeres. Muchas personas que padecen este problema ven afectada su calidad de vida y su estado emocional debido a la gran incomodidad que provoca esta patología en sus relaciones interpersonales”. Las zonas más afectadas por la hiperhidrosis son las axilas, las palmas de las manos, las plantas de los pies y la frente. Actualmente los especialistas en este tema aseguran que el empleo de la toxina botulínica es la única alternativa no quirúrgica que consigue interrumpir la hiperactividad de las glándulas sudoríparas. Esta toxina actúa sobre las glándulas axilares que producen el sudor inhibiendo los impulsos neurológicos que estimulan la hipersudoración y por lo tanto, reduciendo esa secreción. Ojo, el empleo del botox no va a hacer que se deje de sudar por completo ya que la sudoración es un mecanismo natural de termorregulación de nuestro organismo y no es ese el efecto que se busca, pero sí va a conseguir reducir esa cantidad de sudoración a valores normales o ligeramente más bajos de lo normal, evitando mojar la ropa y que aparezcan esos desagradables cercos. Su aplicación es sencilla y segura, pero siempre debe hacerse bajo supervisión médica y en centros homologados con todos los permisos sanitarios que la ley establece para el almacenaje y uso de la toxina botulínica. El especialista médico deberá hacer una completa historia clínica valorando los antecedentes del paciente que solicite el tratamiento, medicación que esté tomando, si padece alguna otra enfermedad asociada y hacer un correcto diagnóstico de la sintomatología que presenta para valorar si se trata de una
verdadera hiperhidrosis axilar susceptible de tratamiento con esta toxina. El paciente debe saber en todo momento el producto que se le va a administrar, la dosis aplicada y firmar el consentimiento informado pertinente, ratificando que se le ha dado toda la información al respecto. Una vez hecho todo esto el especialista dibujará sobre la zona axilar unas cuadrículas marcando la zona pilosa axilar y sobre cada una de ellas, de un diámetro aproximado de 1 cm. e irá aplicando pequeñas dosis de toxina botulínica mediante inyección subcutánea; la molestia, dicen, es prácticamente imperceptible más o menos como tirar de un vello axilar con una pinza. El tratamiento dura entre 10 y 15 minutos y no se requiere ningún cuidado posterior más que la típica higiene axilar. En las palmas de las manos y plantas de los pies se puede aplicar una crema anestésica y el tratamiento dura unos 25 minutos. Los efectos de reducción progresiva de la hipersudoración se van notando en los primeros 3 días después del tratamiento alcanzando su máxima acción aproximadamente en una semana, permaneciendo libres de esa sudoración excesiva y de las temidas manchas entre 6 y 9 meses dependiendo de cada paciente. “Este tratamiento consigue unos resultados espectaculares, en un tiempo mínimo y con una larga duración. Los pacientes que se han tratado repiten el procedimiento ya que les cambia la vida” nos explica la Dra. Natalia Ribé, Directora de la Unidad de Medicina Estética del Institut Drs. Ribé. En cuanto al precio del tratamiento depende de los centros y las zonas a tratar pero por ejemplo las axilas pueden rondar los 800 €.
Especialistas:
Dra. Mar Vaquero. Centro de Tratamientos Médico-Estéticos Felicidad Carrera. Madrid. Teléfono: 91 435 17 24
Dr. Ricardo Ruiz. Clínica Dermatológica Internacional. Madrid. Teléfono. 91 444 97 97
Planas Day. Madrid. Teléfono. 91 578 46 476
Dra. Azucena Fernández. Clinica Sveltia. Barcelona. Teléfono. 93 454 12 21
Dra. Natalia Ribé. Institut Drs. Ribé. Barcelona. Teléfono. 93 272 42 28






1 comentarios:
Muy buena la combinacion de botox para tratar la hiperhidrosis
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