La gran diferencia entre un hombre y una mujer no está en la simpleza con la que los hombres reaccionamos ante los avatares de la vida. No estriba en que en el sexo no necesitemos estar enamorados para irnos a al cama con una mujer, es que, a veces, ni siquiera tiene que gustarnos mucho la chica. No nos hace completamente diferentes el que vosotras seáis capaces de pasar tardes y tardes y tardes viendo escaparates a sabiendas de que no vais a comprar nada y nosotros vayamos a tiro hecho para no perder tiempo y poder llegar a ver el partido.
No nos hace distintos el que vosotras critiquéis a vuestras amigas en cuanto se dan la vuelta y nosotros ni nos fijemos en si uno u otro se ha marchado de la reunión. Ni siquiera veo una diferencia tan radical en el que a vosotras os caigan mal la mayoría de nuestros amigos y la totalidad de sus mujeres y a nosotros nos la renfanfinfle el 90% de vuestras amistades y ya no te digo nada sus cónyuges. No es tan importante a la hora de establecer contrastes, el que en la playa os paséis horas achicharrándoos al sol mientras nosotros consumimos cerveza tras cerveza en el chiringuito o que os parezca que el agua de la piscina o de la playa está siempre está fría o que en una fiesta nos digáis “Vámonos” cuando nos lo estamos pasando mejor. No. No creo que sea definitivo para establecer que somos seres radicalmente opuestos el que conduzcáis de una manera más prudente que nosotros o que seáis más sensibles en general o que tengáis más mano con los niños. No pienso que sea tan importante a la hora de afirmar con rotundidad que entre hombres y mujeres hay un abismo, el que vosotras, por regla general, seáis más pertinaces mientras nosotros nos diluimos en mil circunstancias que nos hacen desconcentrarnos ¿Alguien piensa que a nosotros no nos importa nuestra imagen? No. Pero también en esto somos completamente diferentes. Nosotros nos apañamos con menos parafernalia y a la hora de hacer la maleta no necesitamos un neceser del tamaño de un baúl para introducir nuestros potingues, ergo también en esto somos distintos. Vosotras siempre veis un poco más allá, mientras que nosotros somos muchísimo más cortos de miras. En fin, podríamos continuar durante líneas y líneas para no llegar a rematar el artículo, pero en cambio, lo que a mí me ha traído a meterme en estos vericuetos ha sido el misterio absoluto y sin respuesta ¿Qué coño hacéis en la peluquería durante tanto tiempooooooooooooooooooooooo? ¿No os aburrís como ostras?



5 comentarios:
Jajaja eres muy bueno!!
Yo la verdad que en la pelu no me aburro nada, aunque si que es verdad q cada vez me da mas pereza ir porque tres horas no me las quita nadie.
Pero me encnta que me "toquen la cabeza" verlas trabajar tinte pa qui tinte pa ya, la rapidez con la que cojen las tijeras y te dejan medio calva en menos de lo q canta un gallo, lo que si me aburre soberanamente es leer revistas de cotilleos!
Pues entre esperar a que te toque turno y te hagan todo lo que te tienen que hacer, cotillear lo que hay en la pelu, lo que no, cotorrear y ponernos al día de nuestras vidas mientras tenemos un momento only para mujeres, que también nos toca.
mueróme total con la historia xDD estaba llegando a emocionarme cuando no e podido más y me e meao toa xDDD si es vrdad, tardamos millones d años en salir d una pleu es cm el triangulo d las bermudas...
En realidad no son tantas las diferencias entre hombres y mujeres,pero las que hay es cierto que parecen inconciliables.
Pasate un dia por una pelu solo para comprobar que lo de menos es el peinado, jajjaj, en realidad se pasa el tiempo volando. Muy bueno sr. CAno
Un poco exagerado, ahora mismo no hay tantas diferencias, los señores llevan el neceser tan grande o más que las señoras. Yo tengo un hijo mayorcito y en cuanto me descuido hace la compra del mes en mi baño y me "birla" alguna cosilla. y va más a la pelu que yo o que su novia.
Publicar un comentario en la entrada