Traigo las maletas cargadas, de buenos recuerdos, de nueva moda, de sensaciones, aromas… Quizás no sea lo suficientemente imparcial a pesar de que profesión obliga, pero qué queréis, soy una enamorada de la nostalgia de Portugal, de sus rincones con encanto, su cultura, sus gentes, su sabor…
Hoy os traigo un pedacito del sabor de la moda de Portugal, de lo que nos ha ofrecido la 28ª Edición de la Portugal Fashion desde el 23 al 26 de marzo, con las propuestas para el próximo otoño-invierno de sus mayores talentos y las jóvenes promesas del diseño lusitano. Luis Buchinho, Ana Salazar, Felipe Oliveira Baptista (el actual director creativo de Lacoste), Miguel Vieira, Fátima Lopes, los codiciados zapatos de Luis Onofre…
Aterrizamos en Oporto, el canto de las gaviotas y la estampa nublada de la ciudad del Duero nos recibe sumisa y servicial, como es Portugal, amable, entrañable. A pesar del susto del calendario de desfiles (¿último desfile a las 23:30 h, hora local?, ¡!), muy diferente al nuestro de Cibeles, fue lo suficientemente escalonado para ir asumiendo poco a poco las nuevas propuestas lusitanas, in crescendo, de una manera pausada, en un ambiente festivo, de ocio, pero muy diferente al que te encuentras en España.
Arribamos a la magistral Alfândega do Porto, el edificio aduanero porteño, de gran belleza arquitectónica, que aunque no con las armas sí nos recibió con los flancos salvaguardados de sacos de arpillera a modo de trincheras.
También de arpillera y en primera fila estaba la silla que ponía mi nombre, ¡qué subidón!, por primera vez, en vez del medio, ponen mi nombre, con todas sus letras y espacios, todo un detalle. El toque de salida lo dio Luis Buchinho, uno de los consagrados en la moda portuguesa que además fue el autor de una de las novedades destacadas de la 28ª Edición: su primera colección masculina, inspirada —al igual que la de mujer— en el vestuario de los pescadores; casual, pragmática, muy confortable. Los hombres de Buchinho se vestirán con leggings reinterpretados, líneas rectas y nuevas sweatshirts, y las mujeres, con abrigos masculinos de contornos suaves y pantalones pitillo que marcan la silueta.
Otra de las colecciones a destacar fue la del actual director creativo de la marca Lacoste: Felipe Oliveira Baptista, quien se ha inspirado en un mural de tendencias o ‘storyboard’ compuesto de 64 imágenes que tenía colgadas en su perfil de Facebook; fotos de anfibios de Paul Starosta, retratos de Richard Avedon, retazos de películas, de libros, como el de “Vanishing África” de Mirella Ricciardi… Todo este collage creativo ha dado lugar a “The Coming of the Iguanas”, su próxima colección de invierno donde destacan piezas que recuerdan a la piel de los anfibios, falsas escamas, volantes que sugieren la idea del camuflaje, tonos terrosos, verdes acuáticos… Anabela Baldaque y Elisabeth Teixeira nos mostraron un chic decadente y el recuerdo de la nostalgia de principios del XX; Miguel Vieira, una noche en la Ópera, donde los hombres de gala con trajes de marcada factura de sastrería tradicional, y las mujeres de blanco con siluetas reloj de arena, ponían todo su glamour sobre la pasarela.
El glamour de Alves Gonçalves era más formal y comedido, con siluetas onduladas y arquitectónicas donde lo ‘maxi’ imperaba; a destacar: sus amplios pantalones de corte masculino con grandes vueltas en los bajos.
Ana Salazar, otra de las agujas de oro de la industria lusitana, puso la nota bucólica sobre la pasarela de madera de cedro. Sus modelos parecían salir de las profundidades de bosques de ensueño, de un mundo irreal donde hadas y duendes conviven y lo llenan todo de colores terrosos y naturales. Explora la temática del camuflaje con brillos metalizados, lentejuelas que nos recuerdan a las escamas y sus prints, que nos transportan mentalmente a escenas de cuentos fantásticos.
Otro de los desfiles que me cautivó fue el de TM Collection by Teresa Martins, “Lejos de los hombres, cerca de los dioses”, una colección que traduce los sentimientos, las memorias de vidas pasadas y recientes, el retrato de diferentes culturas con bordados y tejidos, con detalles ornamentales llenos de ‘heritage’, de fusión de razas, atemporal y artesanal.
Además de con sus abrigos bordados forrados con diferentes sedas estampadas, sus pantalones bombachos y sus vestidos sin complicaciones, me quedo con sus accesorios y complementos, coloristas collares que reflejan la tradición orfebre de los pueblos ancestrales y bolsos que mezclan pieles de cabra con metal labrado, fieltros, pelo… La emoción llegó con el cierre del desfile y todas las modelos mano en el corazón desfilando al son de una música tibetana.
El último día de desfiles se antojaba intenso… además de las propuestas de las marcas de la industria textil (Concreto by Helder Baptista, Dom Coletto, Meam by Ricardo Preto, Latina…) y del calzado portuguesas (Chocolate Negro, Fly London, Nobrand, Y.E.S…), también desfilaban grandes nombres del diseño luso, entre ellos, Fátima Lopes, Dielmar, Lion of Porches, Luis Onofre...
Ya llegando a la recta final, Vicri nos ofreció las propuestas masculinas más arriesgadas y un rato de buena música con el grupo “Blind Zero”, por cierto, todo un descubrimiento para mí el del grupo portugués, os dejo una pequeña muestra para que disfrutéis de una de sus canciones más sonadas:
Justo después de las propuestas de Vicri para hombre lo hicieron los complementos para mujer de Luis Onofre, una colección que además de preciosa visualmente es sensorial al tacto, al olfato… con materia prima de excelente calidad, como la ‘vachetta’, el visón, pieles de conejo Castor Rex, la mejor del mercado, cueros en degradé y con un acabado 100% artesanal. La última colección de Onofre reinterpreta el look masculino pero siempre aderezado con detalles muy femeninos como el cristal de Swarovski, la pedrería o las plumas. A pesar de ser adorado por sus interminables tacones, Onofre apuesta también por el calzado plano, no te pierdas las botas de caña alta en ante planas con puntera de metal dorado, te las querrás poner a todas horas. Ojo también a su nueva línea de bolsos que estrena formato ya que reducen sus dimensiones y se inspiran en las líneas dominantes en los 60 y 70, modernos y vanguardistas pero con reminiscencias vintage.
A lo largo de las jornadas del viernes y sábado desfiló la creatividad de los jóvenes talentos lusitanos como Hugo Costa, Joana Ferreira, Daniela Barros, Diana Matias… Propuestas arriesgadas pero ponibles, vanguardistas y llenas de ilusión por ofrecer una alternativa a la moda más anquilosada.
El show termina, no sin antes hacer parada en el ágape ofrecido en la zona VIP y concierto final a cargo del grupo GNR, con los que la organización nos agasajó de buen grado. Unos días intensos en los que ha habido tiempo para todo, incluso para hacer acopio de las reseñas de tiendas con más encanto de Oporto, pero esto queridos y queridas, será el próximo jueves, mientras tanto, seguid disfrutando de la moda portuguesa con un embaucador trago de Oporto (ya os contaré las variedades que hay y mezclas que podéis hacer…) y un sabroso Pasteis de Nata. A disfrutar.




























































