NUESTRAS FIRMAS

Mª Eugenia León, John Queras, Alicia Hernández, Itziar Salcedo, Clara Buedo y Juan Luis Cano.

viernes, 29 de julio de 2011

A tu vera, siempre aloe verita tuya

El otro día fui a hacer el pedido, porque yo, señoras y señores, que soy de los de antes, no voy al hiper o a hacer la compra así a secas, yo voy a hacer el pedido al economato. Pues eso, que antes de pagar, pero ya en la caja recordé que no tenía crema para después de afeitarme. Yo es que prefiero crema hidratante en vez de after-shave o loción, porque como tengo un cutis muy fino y delicado (bueno, realmente, como todo yo) prefiero aplicarme un poquito de una crema tras la erosión provocada por las innumerables cuchillas con las que cuenta mi maquinilla de afeitar, que no sé dónde vamos a llegar, porque cada dos por tres añaden una cuchilla más, y una más, y una más,... Bien, a lo que iba, que me di cuenta de que no tenía crema en casa, así que le dije a la cajera que si sabía de alguna crema buena que no fuera excesivamente cara. Me miró con ojos de macaco y me dijo que me fuera a la sección de cosmética, que ella no podía perder el tiempo.
- Muy amable, señorita
- Perdón, pero con la cola que tengo...
Y efectivamente lo único que le faltaba a aquella chica tan "mona" era tener cola y además prensil para ser una auténtica hembra de simio. Bueno, que me desvío. Un poquito mosqueado, la verdad, me dirigí al pasillo de cosmética donde otra chica vestida con un traje de chaqueta naranja me dijo que si conocía una crema que estaba de promoción. Me informó que era de extracto de aloe vera y que por lo visto es lo más en cuidado de la piel. "Nos ha jodido", si es lo que digo yo, que en el mundo pasan las cosas porque no nos acordamos del aloe vera. Quitando el cerdo estoy seguro de que no hay nada en el mundo que tenga más aplicaciones y se aproveche más que el aloe vera. Aunque uno y otro se usen para cosas distintas. No me imagino yo a nadie aplicándose una rodaja de salchichón sobre una quemadura o untándose tocino en las ojeras para bajar la hinchazón. Pero, vamos, entienden lo que quiero decir. ¿Será verdad que esa planta es tan buena para tantas cosas? Si es que se supone que sirve para todo, pero todo de todo.
- ¿Señorita, cómo es posible que esa misma plantita de la que dice usted que está hecha la crema me la hayan recomendado para el dolor de cabeza, para una quemadura que me hice con la plancha, como zumo para depurar mi organismo de impurezas, como antiinflamatorio para un grano enorme que me salió aquí (señalé un glúteo), para que me cicatrizase un corte que me hice en la rodilla con un cristal una vez que me caí de la bici, como antiviral para no pillar la gripe, como antitóxico un día que me pegué un trago de Mistol confundiéndolo con la botella de Pipermint, para calmar el picor de las picaduras de aquellos mosquitos trompeteros que me asaetearon durante un viaje que hice a la República Dominicana, como champú para la caspa,... También le recomendaron a mi madre, siendo yo aún adolescente, que me embadurnase la cara con la leche de la planta en cuestión para eliminar la infección que había causado en los poros el dichoso acné. Luego ella misma se aplicó el remedio cuando la artitris comenzó a hacer mella en sus articulaciones.
A mi padre se lo recomendaron para fortalecer las raíces de sus traidores cabellos que, poco a poco, iban abandonando su cuero cabelludo. Y le funcionó. Le quedaron doce pelos, pero eso sí, tremendamente suaves y flexibles. También una vez en la piscina de mi barrio vi a una señora dándole en los hombros a su hijo una crema de protección solar fabricada con aloe vera. A mi tía se lo recetó su dermatólogo para la psoriasis, a mi abuela para las manchas oscuras de sus manos. Mi dentista me recomendó, cuando me hizo la primera endodoncia que me enjuagara la boca con un mejunje hecho a base de pulpa de aloe diluido en agua. Y ahora, dice usted, señorita, que también vale como after-shave? Vamos, no me joda.
- Ya, pues, no sé.
- ¿Y sabe usted si se come?
- ¿La crema?
- Bueno, déjelo. ¿Está en oferta?
- ¿Yo?
- No, señorita, la crema.
- Ah, la crema sí.
- Pues deme dos botes.
Y oye, no sé si será efecto placebo, pero juro que me parece que tengo la cara como más juvenil. Mañana que voy a hacer paella lo mismo pongo unos cachitos de aloe vera a rehogar siendo como es tan bueno para los granos.

jueves, 28 de julio de 2011

Este verano apuesta por una mirada a todo color

Como os comentaba en el post anterior hoy vamos a ver qué colores proponen las principales marcas de maquillaje para maquillar los ojos estas vacaciones. Verdes, lilas, azules, bronces, cobres,... todo vale para lograr una mirada sensual y explosiva. ¿Con cual de ellos te atreves?
Pure Chromatics de Yves Saint Laurent. Gracias a un proceso de elaboración inédito, estas sombras están inyectadas en agua pura. Se pueden emplear en seco (para un acabado satinado) o humedecidas (en este caso el polvo satinado se transforma en una untuosa crema con un intenso acabado metalizado). Se presenta en seis armonías.


Le Prismissime Yeux Neon de Givenchy. En esta divertida paleta de sombras, de lo más veraniego, descubrimos nueve tonos ácidos como el azul turquesa, el verde anís, el amarillo o el coral. 
Color Intrigue Eyeshadow Quad de Elizabeth Arden. Este verano Arden presenta dos paletas de colorido para ojos: Golden Lilac, cuatro tonos que van desde el lavanda más claro al gris medianoche y Bluee Breeze, en tonos azules neutros y elegantes.
Ombre Magnetique de Lancome. Estas sombras cuya textura de última generación, gracias a su tecnología de polvo flexible, presenta una extraordinaria concentración en pigmentos y nácares. Gracias a todo ello se funde instantáneamente en la yema de los dedos y se aplica con mucha facilidad. Para la nueva estación se presentan tres nuevos tonos, oro, plata y, por supuesto, lavanda.
Terra Indigo de Guerlain. Esta paleta de colores intensos y recargados salpicados de arabescos dorados es un “qompis” de sombras y pigmentos que e utilizan juntos o por separado para lograr un maquillaje flash


Les Ombres Lilium de Chanel. Tienen al color verde como protagonista ya que es un tono que armoniza con todos los tonos de tez y de iris. Para un maquillaje ligero los matices verde suave o azulado se iluminan con un tono champán rosado realzado con destellos dorados. 
Dior 5 Couleurs. Para contrastar con los colores neón de las uñas, las brillantes armonías Rosy Nude y Rosy Tan visten la mirada con un velo natural pero luminoso. 


Jumbo Liner Waterproof de Sephora. Resistente al agua y con una duración de más de 12 horas resiste todas las pruebas del verano. Su mina ancha permite dar color a los párpados o intensificar el perfil de los ojos.

miércoles, 27 de julio de 2011

Gloss para conseguir bocas jugosas y a todo color

Si en días anteriores hemos hecho un repaso a las lacas de uñas, los polvos de sol y a los diferentes productos de maquillaje corporal ahora vamos a centrarnos en las tendencias de colorido para ojos y labios de este verano. En contra de la tendencia imperante en otros aspectos de la vida actual, el maquillaje de verano es un canto al optimismo y se refleja en colores vivos, naturales, explosivos,... En definitiva, como vimos en las uñas el rostro se viste en tonos azules, verdes, naranjas, morados, fucsias,... con efectos metalizados, nacarados y mucho, mucho brillo,... Aquí tenéis una pequeña muestra de lo más novedoso para conseguir una boca jugosa este verano. En un próximo post veremos lo que se lleva en los ojos.

Dior Addict Crystal Gloss. Water gloss que viste los labios con un brillo cristalino. Translúcidos o irisados, los tonos oscilan entre variaciones de rosas y naranjas. Su textura vinilo se ha enriquecido con gel polímero para aportar un volumen inmediato, confort duradero e hidratación óptima a los labios.  (27 €)


MAC Glam GlassRecientemente formulado, este súper sedoso gloss libera, gracias a su innovador aplicador, la cantidad perfecta de color.  Su textura es precisa, no se pega y se siente ligera. (16€)
Gelée d'Interdit de Givenchy. Dentro de su espectacular colección veraniega bautizada como Acid Summer Givenchy apuesta, en los labios, por tres de los trece tonos disponibles (naranja, violeta y fucsia). Además de ser monísimos están enriquecidos con ácido hialurónico para hidratar y aportar volumen a los labios.


Baume Couleur Lèvres de Clarins vuelve con una fórmula enriquecida con principios activos tratantes de origen natural y vegetal. Da volumen a los labios gracias a su fórmula fina, fundente y no pegajosa, que incluye un polímero de nueva generación 100% natural y los alisa dándoles un aspecto glaseado que capta y difunde la luz. (16€)
High Shine Lip Gloss de Arden ha incluido en su colección el  nuevo tono tropicoral para realzar la barra de labios y lograr un brillo luminoso. (20,35€)
Terracotta Gloss de Guerlain. Esta temporada juegan al neo-flúo con total transparencia y presenta tres nuevos tonos: Salsa (fucsia luminoso), mambo (coral) y tango (rojo). (27 €)

Lèvres Scillants de Chanel. Gloss ultraluminoso con facetas nacaradas o pailletées que dejan en los labios destellos de luz llenos de matices y transparencia. En tres nuevos colores: Aurore (melocotón suave), Pink Peony (rosa) y Pensée (coral).
Gloss Effet 3D Summer Collection de Bourjois. Con filtros solares SPF 15 y su fórmula de bálsamo hidratante este gloss protege los labios de los rayos UV garantizando además su hidratación. Con fragancia de monoi y coco se presenta en dos nuevos tonos con reflejos dorados. (12,50 €)
Velvet Gloss Lip Pencil de Nars. Disponible en seis atractivos tonos que abarcan desde un rosa nacarado a un frambuesa cuenta con una fórmula enriquecida con Vitamina E y puede utilizarse solo o combinado con otros productos para labios de Nars. (25€)

Ultra Shine Gloss de Sephora con efecto purpurina en tonos rosa caramelo, rosa flúo, frambuesa y naranja brillante.

martes, 26 de julio de 2011

Maquillaje corporal, una alternativa al sol y a los autobronceadores

En las noches de verano el maquillaje da un paso adelante y no se queda sólo en el rostro sino que amplia su zona de cobertura al resto del cuerpo. Al anochecer llega el momento de los tops y los vestidos sugerentes y en consecuencia de los escotes, las espaldas al aire y los brazos y las piernas al descubierto. Para las que no gozan de un color tostado o para aquellas que quieren realzar y sublimar su bronceado existen los lanzamientos estivales de maxipolveras, geles con color, voiles o aceites sublimadores que aportan un tono envidiable a los escotes, los hombros, la espalda, los brazos y las piernas. Con este tipo de cosméticos se consigue aportar a la piel diferentes efectos ya que existen productos con reflejos satinados, nacarados o iridiscentes que proporcionan un tono y un aspecto jugoso y sensual hasta a las pieles más pálidas. Eso sí, aunque la aplicación de estos productos es sencilla, no tienen la complicación que en ocasiones pueden presentar los autobronceadores, debe ser perfecta para que el color sea uniforme. Entre nuestros favoritos se encuentran:
Terracotta Jambes de Gazelle-Brume Fraîche Teintée de Guerlain. Bruma ambarina que se seca inmediatamente y dora la piel de manera instantánea y natural, además de realzar el bronceado existente. No es un autobronceador -su textura desaparece con agua y jabón en un minuto- pero tampoco es un simple maquillaje ya que su fórmula está enriquecida con Tan Booster que prepara y acelera el bronceado natural. Además refresca las piernas cansadas, está perfumado con flor de Tiaré y cuesta 51€.
Aceite seco irisado Honey Bronze de The Body Shop. Aceite corporal hidratante ligero que da a la piel un brillo irisado bronceado muy natural junto con un acabado seco. Con miel de Etiopía y cera de abejas de Camerún hidrata y deja la piel suave y tersa. (20€)
Delice de Soleil. Spray Bronceador para rostro y cuerpo de Bourjois. Con este spray en un solo gesto, sencillo y rápido, se extiende una bruma de este polvo bronceador que se deposita suavemente sobre la piel. No hay que extenderlo ya que el polvo es tan fino que la piel se cubre al instante con un bronceado perfecto, natural y homogéneo. Hay dos versiones, una para pieles claras/intermedias y otro para pieles mates/bronceadas (15,30€)

Laguna Body Illuminator de Nars. Tras el éxito obtenido por el iluminador de rostro, NARS presenta un iluminador específico para el cuerpo. Este nuevo producto es un agradable fluido bronceador que contiene el aroma de la flor de Tiaré y no mancha la ropa. 45 €


Illuminating Bronzing Oil de Sephora. Aceite tintado con purpurina nutre la piel, aporta color a las pieles más claras e ilumina las más bronceadas.

lunes, 25 de julio de 2011

PIES BAJO TIERRA

Llevo una semana desconectada. En la Galicia norteña, en esa donde el sol, cuando nos saluda, le hacemos reverencias y todo tipo de loas para que no nos abandone. Este año nuestras ofrendas no parecen ser de su agrado, porque no se digna a salir más que uno de cada cuatro días. Claro, que entre nieblas, orballlos, chubasqueros, paraguas y jersecitos de algodón grueso, me calzo con unas deportivas Fitflop, de esas que tienen una hechura especial que te ayuda a tonificar los músculos y mantienen mis pies calentitos en vez de las sandalias y algo positivo voy yo sacando de los veranitos lluviosos del norte más norte. Y digo esto porque me ahorro todos los sufrimientos que otros veranos padecen mis extremidades.

Antes de comenzar mis vacaciones, en previsión (ilusa yo) de tener que caminar por la playa y andar con sandalias paseando mis modelitos sin manga y enseñando mis diminutas uñas podales, me pasé por Sai Tei (Tel. 915 624 399. Madrid) para mí un templo de la belleza de las uñas y el cuidado de manos y pies (bueno, y de todo el cuerpo porque en las misma sesión me hicieron un estudio de cejas y una depilación que me han quitado los pelos superfluos para todo el estío). Entre el menú de pedicuras de que disponen, me decidí por la de Glamour de gelatina, donde las perlas de esta sustancia y el shiatsu son las claves de un protocolo que no sólo embellece el pie y maquilla las uñas, sino que sumerge el cuerpo entero en una especie de relax, muy propio como antesala para emprender unos días de asueto. La guinda la puso el esmalte permanente, el ya famoso Shellac, que me garantiza llevar las uñas impecables durante 45 días, más de lo que van a durar mis vacaciones. Mientras recibía masajitos en los dedos, el cuello y la cabeza, le fui preguntando a Alba por los estragos que las sandalias y la arena playera causa en los pies. La peor parte se la lleva la piel, “que se deshidrata más de lo habitual”; los talones y los laterales del dedo gordo, “que además de endurecerse, se ensucian más de la cuenta y pueden aparecer callitos, durezas y grietas”. Así que en la maleta he metido, además de mis solares, mis cremitas con SPF 25 y mis champús de Secretos del Agua sin sulfatos y sin siliconas, un set de cuidados podales dignos de un podólogo profesional. La crema para pies de Neutrógena, que me la pongo todas las mañanas después de la ducha y antes de los calcetines. A mí me hubiera gustado ponérmela después de venir de la playa, pero dado las condiciones climáticas, lo hago como ritual matinal. 
Una piedra pómez de última generación Stepping Stone Foot Scrub de Lush, unos piececitos efervescentes contienen una mezcla de piedra pómez, sal de mar, aceites suavizantes que se absorben al instante para evitar que te resbales en la ducha (han pensado en todo), manteca de coco y aceite de jojoba. También contienen licopodio, que desodoriza la zona de forma eficaz. Perfumado con refrescante limón y lima, este scrub se desliza sobre los pies húmedos, se secan y después se embadurnan con crema hidratante. La verdad, es que son un invento para paliar los problemas de durezas y callos. También me he metido unas plantillas antideslizantes, de esas que se ponen en las plantas de las sandalias de tacón y en las tiras de algunos modelos que maceran talones y empeines; una lima ancha para durezas y unos bastoncillos de palo de naranja para retirar las cutículas y los restos de arena que se quedan entre las uñas. Con todo el equipo a punto, solo me queda esperar a que el sol aparezca y deje que mis pies respiren en libertad. Eso sí, si sigue rezongón y esquivo, voy a terminar con unos pinreles más cuidados que los de Popea, perfectos para jugar con ellos….

viernes, 22 de julio de 2011

LECCIÓN 40: SOMBRAS PERPETUAS

Las sombrillas, que son como las flores de la playa, son indestructibles, os lo digo yo. Con el paso de los veranos, el poste puede oxidarse un poquito y la pintura desconcharse. En ocasiones, el estampado del parasol pierde algo de color. Pero ya está, esa es toda la erosión que sufren durante sus vidas inmortales. Si la humanidad sufriese un holocausto nuclear solo sobrevivirían las cucharas y las sombrillas. ¿Estoy exagerando? Yo creo que no. He estado una semana de vacaciones por tierras valencianas y lo he comprobado in situ.
Día 1. Tras haberme aplicado en casa un solar de protección 50 como recomiendan los expertos, bajo a la playa y extiendo mi toalla en una zona más o menos desierta (cosa harto difícil por las fechas y la ciudad en la que me hallo) para comenzar así con mi ritual estival preferido: releer de un tirón antes del primer baño, mientras me bebo una cerveza bien fresquita, “Sin noticias de Gurb”, de don Eduardo Mendoza. Lo hago todos los veranos desde que el diario El País publicara este loco relato por entregas allá por el 91. Es la manera que tengo de decirme a mí mismo “estoy de vacaciones, aquí me las den todas”.
Pues bien, pasados 15 minutos se me planta, a unos dos metros de distancia, una familia numerosa al completo: el abuelo, la suegra, los padres y seis churumbeles cuyo abanico de edad va desde los tres años a la más insoportable adolescencia. “Aquí estamos solos”, grita uno de los progenitores con la intención de que toda la costa levantina se entere. Y lo consigue. Comienzan a montar el campamento base, que consta de: dos neveras, cuatro sillas de tijera (llévalas tú que a mí me da corte), media docena de toallas, un par de esterillas, el balón de Nivea, las palas que no falten, bañadores secos de repuesto porque a los críos más pequeños no les gusta comer con el bañador mojado (y que más tarde se cambiarán, enrollados en un toalla, para deleite del resto de sus hermanos), una colchoneta hinchable y dos flotadores circulares de esos que en Huelva gustan de llamar los “gumáticos”. Entonces el padre, que había permanecido en un discreto segundo plano, desenfunda las dos sombrillas que llevaba colgadas al hombro y las clava en la arena con la dignidad y maestría de quien acaba de conquistar un territorio virgen. Un pequeño gesto para la humanidad, una gran sombra para los Pérez. Cuando abre los parasoles, no puedo evitarlo y me da un vahído. Miro la lata de cerveza como si fuera la culpable de la visión, pero no, solo me he trasegado la mitad.

Una de las sombrillas es de Cherry Coke y la otra de Caja Postal Argentaria. Ambas en perfecto estado de revista, tan nuevas que parecían recién compradas. Pero, ¿hace cuántos años que las tienen? ¿Tendrán otra de Mirinda para cuando vengan los primos? Sin salir del asombro, miro a mi alrededor para ver si otros bañistas se han percatado de esta clase gratuita de paleontología sombrillil, pero aquí cada uno va a lo suyo. Es más, la mayoría de los quitasoles son vintage: Fruitopia by Radical Fruit Company, cigarrillos 3 Carabelas, chicles Bang Bang... Lo más sorprendente de todo es que debajo de ellos, la chavalería está con sus iPhones, iPads y otros artilugios de ultimísima generación. Tradición y modernidad conviviendo bajo el mismo techo. Se está acercando la hora de comer y ya solo puedo pensar en la paella valenciana que me voy a zampar en un ratín, con su pollo, su conejo, sus judías verdes y sus garrafons. Le doy otro sorbo a la cerveza, que ya se está empezando a calentar, y vuelvo al libro. Si a Gurb le diese por caer aquí, en lugar de en la piel de Marta Sánchez seguro que elegiría transformarse en una sombrilla y así vivir eternamente. Qué mundo más loco, hasta para un extraterrestre.
John Queras recomienda:
-Instant Skin Recovery Mist de Maximus For Men: bruma oxigenante con propiedades calmantes y refrescantes, que estimula la regeneración celular gracias a la acción del potente cóctel de centella asiática, proteína de soja y ginkgo biloba. Cuesta 20 €.
-After Sun Hydrating Lotion de Rituals: calma y nutre la piel después de la exposición solar y ayuda a conseguir un bronceado duradero. Contiene un 30% de aloe vera puro, se absorbe en seguida y no deja sensación grasa. Cuesta 12,90 €.
-Fair Trade Foot Lotion de Lush: crema formulada con manteca de cacao, extracto de árnica, glicerina y aceites esenciales de menta y hierbabuena que hidratan, suavizan y eliminan los microbios, bacterias y durezas de los pies. Cuesta 12,25 €.
- Crema facial anti-manchas con color SPF50 de Apivita: protección solar alta que además previene las manchas gracias a la aquilea y el extracto de hinojo marino. Con un toque de color, cubre las decoloraciones y otorga un tono uniforme. Cuesta 23,40 €.

jueves, 21 de julio de 2011

Los terracottas y polvos de sol protagonizan el maquillaje estival

Está claro que a la hora de maquillarnos en verano no es necesario ocultar ese color cetrino del invierno ni las ojeras típicas de los meses de trabajo. Las bases de maquillaje y los correctores ya no son tan necesarios, pero la luminosidad y el buen tono son más imprescindibles que nunca. Para lograr un impecable look veraniego basta con sustituir los maquillajes cubrientes por cremas hidratantes con color o por compactos coloreados que, en lo posible, lleven factor de protección solar. Sin embargo si hay un producto estrella del verano que aporta un buen aspecto a la piel son sin duda los terracotas o polvos de sol, que logran que cualquier piel adquiera el tono perfecto, incluso sin haber puesto un pie en la playa. 
Estos productos deben aplicarse en aquellas zonas que más se broncean de forma natural, es decir, con pequeños toques en pómulos frente y barbilla. Sin olvidar que el cuello y las orejas, a veces olvidados, también deben maquillarse. Por supuesto, es básico elegir un tono que se adecue perfectamente a la piel y ser moderadas en la cantidad, pues un exceso de color artificial tampoco favorece a nadie. Una vez que se tiene el rostro preparado no está de más recurrir a iluminadores con partículas irisadas o nacaradas para dar ese toque de luz al rostro tan sugerente y atractivo, sobre todo en las noches estivales. En cuestión de polvos este verano tenemos muchas novedades. Aquí tenéis una pequeña muestra.
Terracotta Poudre Bronzante Hydratante Haute Tenue de Guerlain. Seguramente este es uno de los productos más esperados del verano y este año se presentan en un nuevo estuche con un espíritu más contemporáneo y una gama más amplia para todos los tipos de piel. Su mítica textura permanece inalterable y sólo cambia la gama de tonos, de seis se ha pasado a ocho para lograr un bronceado natural en todo tipo de cutis. El bronceado de las rubias adquiere tonos más rosados y el de las morenas más dorados. Su textura está enriquecida con activos hidratantes para aterciopelar la piel sin resecarla. Entre sus características más destacables, para mí, está su aroma, reconocible al primer golpe de brocha. (45€)
Pero además Guerlain en su colección de maquillaje de verano bautizada como Terra Inca incorpora otros polvos que subliman el cutis y dan calidez a la piel con un resplandor irisado además de dejarla delicadamente perfumada con el aroma de la flor de tiaré. El estuche es para destacar, de madera, estampado con un símbolo étnico, un gran espejo y un cierre magnético muy novedoso.  Es una polvera que recuerda a esos brazaletes extra grandes típicos de los looks folk &chic de las fashionistas más aguerridas. Tiene dos tonos complementarios sutilmente nacarados: un beige dorado iluminador y un rosa cobrizo para aportar calidez. Se pueden emplear solos para un resplandor natural o asociados a los Terracotta para sublimar e iluminar intensamente los rostros bronceados. (62€)
Mosaïque Poudre Ensoleillante de Clarins. Generosa y deslumbrante polvera color caramelo que contiene unos polvos ligeros y ultrafinos que se funden en la piel. Contienen principalmente materias primas de origen natural que brindan un resultado de maquillaje con un acabado mate y de larga duración. Sus pigmentos minerales se mezclan de modo ideal brindando una tonalidad incomparablemente natural y perfectamente uniforme. La fórmula incluye el complejo soft-focus que disimula ópticamente las arrugas y líneas de expresión, alisa la textura de la piel y sublima la tez. Son adecuados para todos los tipos de piel, incluso las más secas, gracias a la presencia de aceite emoliente y de vitamina E. Llevan protección solar SPF 10 100% natural, garantizada por filtros minerales, protege la piel de los rayos UVB y están perfumados con las notas cálidas y vibrantes de Eau Ensoleillante. (34,75€)
Soleil Tan Poudre Soleil 4 Lumiéres de Chanel. Este verano Chanel presenta dos armonías de color: Bronze Rosé, para las pieles más claras y Bronze Corail, para las mates y bronceadas. Cada una de ellas contiene un degradado en cuatro tonos para conseguir un efecto unificado y natural. (51€)

Dior Skin Nude Glow - Poudre d’été. Es el producto estrella de la colección estival de maquillaje de Dior. En el interior de su estuche  se esconden estos polvos que imitan el cannage (rejilla) del clutch Lady Dior Avenue. Está disponible en dos armonías, Aurora (la luz de la mañana que sublima las pieles claras) y Sunset (la luz del atardecer que realza las pieles doradas). Cada una de ellas asocia cuatro tonos para que cada uno capte una faceta de la luz y resalte el efecto buena cara producida por los primeros rayos de sol. (45€)
Pure Finish Mineral Bronzing Powder Bronze Glow de Elizabeth Arden. Con apenas un giro del disco de esta polvera, este iluminador multicolor muele tres tonos de mineral microligeros para iluminar mejillas, escote y hombros. No contiene talcos, perfumes o aceites y se presenta en dos tonos: Sun-Kissed Pink y Sun-Kissed Coral. (35€)
Delice de Soleil de Bourjois. Con una textura y un perfume de chocolate adictivos, este polvo bronceador realza el rostro con un bronceado natural deliciosamente dorado. Se presentan en una polvera dotada de un espejo panorámico que gracias a su bisagra pivotante es orientable a 360º y puede girar completamente para convertirse en un espejo de bolsillo. Su textura es muy fina y están formulados con haba de cacao para iluminar y elixir de azahar para hidratar. Además contiene SPF 15. Se presenta en dos tonos, uno para pieles claras/intermedias y otro para pieles mates/bronceadas. (16,20€)

miércoles, 20 de julio de 2011

AL SOL NO OLVIDES PROTEGER TU CABELLO

 Si hasta ahora hemos repasado la protección de la piel ante el sol hoy toca hablar de la protección del cabello. Casi todas sabemos que lograr que el pelo termine el verano, no ya en mejor, si no en el mismo estado que antes de comenzar las vacaciones no es fácil. El sol, el cloro de las piscinas, el aire, la arena de la playa, la sal del mar y nuestros escasos cuidados contribuyen, y de qué manera, a estropearlo. Por eso en septiembre muchos salones de peluquería sufren de overbooking al tener que solucionar una gran variedad de problemas: color indefinible en las melenas, estados lamentables en medios y puntas, deshidratación total,...
Para que ésto no nos ocurra tenemos que emplear productos de protección y cuidado capilar durante el verano exactamente igual que hacemos con el rostro y con el cuerpo. Y en el tema del pelo sucede como con la piel. Que hay clases y clases. El equivalente a los fototipos de piel más sensible (las pieles más blancas) son las melenas teñidas, secas o permanentadas. Pero ojo, también las melenas sanas (igual que las pieles morenas) deben emplear protectores capilares. Como diría nuestro colega John Queras ahí va la primera lección: En la bolsa de playa, o de piscina, hay que incluir junto a los protectores solares para cara y cuerpo un protector para el cabello. 
Aunque en principio se puede pensar: “que engorro, otro invento para que la bolsa de playa parezca un bazar y encima nos gastemos más dinero” os aseguro que es una buena inversión. Además tampoco sirve la excusa de que la textura no gusta porque existen de diferentes tipos: en crema, en aceite, en spray o en gel, para adaptarse al gusto de cada una. 
Su empleo es sencillo: simplemente hay que extenderlo sobre el cabello. Al hacerlo se forma una fina película alrededor del pelo protegiéndolo tanto del sol como de la pérdida de color y de humedad y aunque suelen ser resistentes al agua no está de más emplearlo varias veces a lo largo de la jornada playera, sobre todo si se entra y se sale mucho del agua. Pero, aunque este gesto es importante, no es suficiente. Al llegar a casa o al hotel es preciso eliminar los restos de sal, cloro y arena que hayan podido quedar en el cabello así como los residuos de los productos protectores. Aunque los champús habituales son válidos para cumplir esta misión no está de más, en estas fechas, cambiar de producto y decantarse por los champús solares porque nos proporcionan una dosis extra de hidratación y reparación capilar. 
Además suelen contener filtros solares, con lo que protegen el pelo después del lavado, y agentes nutritivos y reestructurantes que refuerzan la estructura interna del cabello, mejoran su capacidad de defensa ante las agresiones externas y trabajan sobre los daños que el sol haya podido causar a la melena. Para terminar la tarea conviene, como hacemos durante el resto del año, utilizar una mascarilla específica para después del sol, dos veces a la semana, y diariamente un acondicionador after-sun. Estos productos logran en el cabello lo que sus “homólogos” corporales consiguen con la piel. Es decir calman, hidratan y preparan el pelo para que esté preparado para las exposiciones solares del día siguiente.