NUESTRAS FIRMAS

Mª Eugenia León, John Queras, Alicia Hernández, Itziar Salcedo, Clara Buedo y Juan Luis Cano.

martes, 31 de julio de 2012

María Rosa abre un Centro de Danza en Madrid

Foto: Julio César
Si eres de las que no soportan los gimnasios pero estás pensando en comenzar el curso con alguna actividad que te mantenga en forma, echa un vistazo a la web del Centro de Danza María Rosa. Como muchas sabréis, María Rosa es una de las grandes figuras del baile en nuestro país. Durante 40 años tuvo compañia propia, el Ballet Español de María Rosa, que se convirtió en una escuela de grandes bailarines entre los que se encuentran algunos de los nombres más grandes del panorama actual del baile español. A la vuelta del verano, con la alegría y la fuerza propios de una veinteañera,  abrirá en el número 23 de la calle Castelló de Madrid el Centro de Danza María Rosa.   Son muchas las razones que le han llevado a crear esta nueva escuela, pero el impulso definitivo llegó en junio de 2011, después de que una gran parte de los bailarines que pasaron por su compañía, decidiesen hacerle un gran homenaje. María Rosa entendió entonces como su deseo de salvaguardar una de las partes más importantes de nuestra cultura, el baile español, el flamenco y otras danzas regionales, no podía quedar sólo en la historia y debía llegar no sólo a profesionales, sino a todo aquel que se quisiera acercar, en un centro de vocación internacional, donde la cultura española conviviera con otras disciplinas internacionales, como el ballet clásico, el hip hop, funky, bollywood, bailes de salón, pilates o yoga. Además, como abuela de tres niñas pequeñas conoce perfectamente la experiencia de llevarlas a una escuela de baile y la sensación de tener que hacer tiempo mientras las niñas acaban sus clases. Por eso, quiere ofrecer en su propia escuela a las madres y padres de los alumnos la oportunidad de quedarse y elegir la clase simultánea a la de sus hijos que más les apetezca, lo cual es posible gracias a las grandes dimensiones del centro, que cuenta con 4 salas para clases comunes y 1 sala para clases particulares. Seguramente este centro se convertirá en poco tiempo en   el centro de danza de referencia en Madrid, ya que, además de contar con profesores especializados con años de experiencia en la materia que imparten, sus instalaciones, que siguen el mismo criterio que durante años caracterizó tanto su vestuario como sus decorados, son un lujo. El centro abrirá sus puertas de 10 de la mañana a 10 de la noche, con una gran variedad de horarios y clases y todas las inscripciones que se realicen antes del 1 de octubre disfrutarán de matrícula gratuita. Si queréis saber más podéis visitar su página web: www.centrodanzamariarosa.es.  

lunes, 30 de julio de 2012

LA MODA DE LO INTEMPORAL

A todo hay que verle el lado positivo, que dicen los que saben de esto que los optimistas viven un promedio de 10 años más que los agoreros y encima viven mucho más felices. Y la crisis no son solo aristas y tijeras afiladas para el recorte, aunque parezca increíble, yo creo que tiene también su lado bueno, pequeñito, casi ínfimo, difícil de encontrar, pero lo tiene. Así que he decidido buscarlo, y más ahora en pleno verano que lo que quiero es desconectar de términos como “prima de riesgo”, “Ibex”, “Merkel”, “BCE”, “paro”, “subida de impuestos”… y no sigo porque ya me está aburriendo y, peor aún, deprimiendo. Y yo lo que quiero es pasar un rico estío, disfrutar de la vida y llegar al otoño cargada de energía positiva. 
Pero a lo que iba, a las cosas buenas de la crisis. A lo mejor me matan los hosteleros porque para ellos es negativo lo que para mí es positivo, pero la verdad es que yo he notado que en los chiringuitos, los restaurantes, las terrazas y toda suerte de establecimientos para el ocio, se está mucho más amplio que en años anteriores. No haces colas, no tienes que reservar, te atienden con primor (no es que antes no lo hicieran, pero ahora te dedican más mimo). Con lo cual, uno está más relajado y disfruta mucho más del lugar. También he notado yo que la gente anda menos en coche y más apoyándose en sus dos piernas. No me extraña, porque al precio que está la gasofa (y por lo visto la van a subir aún más), no hay bolsillo que alcance para llenar un depósito a la semana. Así que con este descenso del consumo de carburante y este aumento del ejercicio físico, creo que conseguimos dos cosas buenas (aunque para los propietarios de las gasolineras esto sea malísimo); una, caminamos más, hacemos más ejercicio, rebajamos peso y nos ponemos en forma de una vez por todas que ya es hora; dos, en algunos lugares muy de atascos de verano, se han acabado los embotellamientos masivos y solo hay algunos coches más de lo normal, además de más sitio para aparcar, contaminamos menos. Y esto último le viene bien a todo el mundo, que tenemos el planeta y la atmósfera guarrísima. 
Y sigo rastreando cosas buenas que nos suban la moral. Como los precios de todo se habían desorbitado, ahora resulta que las copas que el año pasado costaban 8-9€ este verano ¡han bajado!... y a pesar de eso, la gente cada vez toma menos copas, y eso también es bueno porque todo el mundo sabe que los kilos veraniegos se agarran a la cintura y el abdomen debido a que el alcohol es una bomba dietética cargada de azúcar. Y el exceso de azúcar engorda y además puede provocar diabetes. Bebemos menos copas en los bares, porque otra de ventajas de la crisis es que ahora nos da por reunirnos en el jardín con barbacoa de un amigo y ponernos hasta las trancas manufacturando los gin-tonic (que están muy de moda con pepino y granos de pimienta verde) nosotros mismos. Estoy segura de que de estas experiencias de partys-botellón bajo el emparrado saldrán grandes bármanes. Y quien sabe, igual el día de mañana esta formación extraacadémica de verano se convierta en un máster en coctelería y en una forma de reciclarse y emigrar a Alemania como ingeniero coctelero…
Y por ir terminando, la crisis nos ha traído también de vuelta la moda de lo intemporal, el gusto por las prendas, colores, e incluso los cortes de pelo, alejados de las excentricidades y las rarezas. Lo que significa que una va a la peluquería y lo que le hacen perdura en el tiempo, le va con todo y está muy chic. Y para ejemplos, os muestro un par de cortes que han llegado desde París, de la nueva colección “Intemporelles” de la firma francesa Camille Albane.

viernes, 27 de julio de 2012

RECAUCHUTADOS PRECOCES

Ahora que es verano la gente va a la playa con muy poca ropa. Bueno, estaría por decir categóricamente y sin miedo a equivocarme, que casi desnudos, así que es un buen momento para criticar o para admirar sin remilgos los esculturales cuerpos de quienes los tengan, que son l@s menos, la verdad. Si no es una chichilla de más, es una chichilla de menos, si no un abdomen abultado es un abdomen descolgado, si no un pecho caído es uno demasiado neumático… En fin, que el verano, si te pones a pensarlo bien, nos descubre y en muchos casos es una putadilla.
Realmente, bien pensado, quienes pueden descubrir nuestros defectillos físicos son gentes a quienes no les importamos nada, básicamente lo mismo que ellos a nosotros, a quienes nunca más volveremos a ver a no ser al día siguiente en la misma playa o en el mismo chiringuito, poniéndose hasta el culo de cañas y almendras fritas (que engordan mogollón, por cierto, pero están de muerte) y que, seguramente, tendrán también sus pequeños deterioros corporales. 
A nuestra pareja o nuestro parejo no les vamos a sorprender ya ni por nuestro tipazo ni por nuestros desajustes carnales, así que, en verdad, nos intentamos poner “chupis” para los del chiringuito. Hablamos, por supuesto, de la gente que ya hemos cumplido una cierta edad que ronda entorno a, porque los jóvenes juveniles, esos no, esos lo hacen pa'ligar, directamente. 

- ¡De verdad, qué asco, es que yo no sé por qué se me va todo aquí a las cartucheras! 
- …………… (Él lee el periódico tumbado en la hamaca playera por la que les han soplado cinco euros, más la sombrilla y otros cinco por la de ella, por supuesto) 
-¿A que sí? 
- …………… (Él, ni la escucha, porque sigue intentando leer el artículo que habla sobre la vuelta al trabajo en Valdebebas del Real Madrid. Apasionante, por cierto) 
- ¡Joseeeeeeeeeé! 
- ¿Qué quieres, coño? ¡Que estoy leyendo! 
- Nada, no quiero nada. 
- ¿Qué? A ver, dime. 
- Nada, sigue, sigue… ¿No sé por que no te has casado con Sergio Ramos

Lo que yo he detectado también en la playa es que hay un porcentaje bastante elevado de gente jovencita, pero jovencita, jovencita que está gorda y esto me hace sospechar que la famosa dieta mediterránea nos la estamos pasando por el forro de las hamburguesas y también he detectado que hay muuuuucha chica operada de los pechos y que a la mayoría les han dejado las tetas como pelotas de balonmano, es decir, muy poco naturales. Y que muchas de ellas son veinteañeras. Leo, por otro lado, que en Hollywood, las actrices más jovencitas, ya no solamente se operan el pecho y se sujetan el culo, sino que empiezan a utilizar el botox para detener el envejecimiento de las células de sus caretos ¿A dónde vamos a llegar? ¿Cómo es posible que chicas como Lindsay Lohan (1986), Kim Kardashian (1980) o Miley Cyrus (1992) que son insultantemente jóvenes, echen mano ya de recursos así? Algo está muy mal en esta sociedad. Sí, reconozco que la reflexión es penosa, lamentable, frívola, indigna de una mente preclara y cultivada como la mía, sí, lo reconozco. Pero entiendan ustedes y ustedas, que de vez en cuando he de hacer cosas así para volver a pisar tierra y mostrarme como uno más. 
A lo que quería llegar era a que si estas lechoncillas están ya con esas prácticas estéticas no vamos a tardar nada en ver, ya no en las playas, sino en las aulas, a chiquillas con el gesto inerte e inexpresivo. Al tiempo. Espero equivocarme, de verdad que quiero, pero la única cosa que puede retrasar que esa práctica cale en nuestra juventud va a ser la crisis. 

- Mama, que me voy a chutar botox ¿Me das 300 euros? 
-¡Lo que te voy a dar son trescientas leches! Anda y vete a tu cuarto a estudiar. 
-Si ya he “estudiao”. 
-Pues lo repasas. 
-¡Jo! 

Como no quiero ser criticón voy a poner punto y final a este magnífico post, que, por cierto, cierra mis colaboraciones en Belleza en Vena por este verano. Me voy a la playa a ver chicas y a lucir mi escultural body, que no es por nada pero… Y no lo digo yo…. Un momento que me llama mi mujer… 
- ¡Juan Luis no te pongas esa camiseta que se te ve una barriga inmensa… Ponte una camisa ancha, por favor..!
- ¡Ay, cariño, que cachonda eres!

Bueno que me voy. Esta mujer, tiene unas cosas…

jueves, 26 de julio de 2012

Al sol, cada uno con su protección

Los fotoprotectores de mis hijas
Estos días en la playa veo imágenes curiosas. Familias enteras cargadas con toallas, sillas de playa, sombrillas, bolsas,… Algunas parecen que están haciendo una mudanza a la playa para no moverse en tres semanas. Montan su “chiringuito” particular, clavando sombrillas, extendiendo toallas, colocando bolsas y cuando llega el momento, sacan un protector solar para todos. Gran error. Si a la playa cada uno va con su bañador y su toalla y sería impensable que, tras el baño, la abuela le dejase a su nieto su bañador y así se lo fuesen pasando de unos a otros, es imprescindible que cada uno lleve su propio producto de protección. Y es que el sol no es igual para todos. Además de tener en cuenta el tipo de piel, más clara u oscura, hay que saber que la edad juega un papel importante bajo el sol. 
La protección que ha empleado mi marido
Si hay una época en la vida en la que hay que extremar las precauciones esa es la infancia. Hasta los seis meses de edad, los bebés nunca deben exponerse al sol de forma directa y, a partir de ahí y hasta los tres años no se debe bajar la guardia. Siempre que no estén en el agua deben ir protegidos con camiseta, gorra, a ser posible bajo la sombrilla, y con cremas con altos factores de protección. Su piel es mucho más frágil que la de un adulto y además sus mecanismos de termorregulación no están suficientemente desarrollados por lo que ellos no tienen la sensación de quemarse que podría tener un adulto. A la hora de proteger a los niños los mejores son los productos con pantalla solar ya que contienen un bloqueador de las radiaciones solares. Este punto hay que cumplirlo a rajatabla con los bebés ya que sus pieles presentan una absorción de los productos más elevada que los adultos. Además, con los más pequeños es mejor emplear productos que sean resistentes al agua y a la arena, y por supuesto hay que reaplicarlo cada vez que salgan del agua. En definitiva, que a la playa cada uno tiene que llevar su fotoprotección personal. En las fotos os enseño los primeros protectores solares que hemos utilizado en mi familia.
Los primeros protectores que he utilizado este verano

miércoles, 25 de julio de 2012

After sun capilar, otro básico del verano

Si ayer hablábamos de la protección capilar bajo el sol no penséis que con ese gesto ya tenéis solucionado el problema del cuidado del cabello en verano. Tras la jornada playera, al llegar a casa o al hotel es preciso eliminar los restos de sal, cloro, arena e incluso minúsculas algas que hayan podido quedar en el pelo así como los residuos de los productos protectores. 
Aunque los champús habituales son válidos para cumplir esta misión no está de más, en estas fechas, cambiar de producto y decantarse por los champús solares porque nos proporcionan una dosis extra de hidratación y reparación capilar. 
Además suelen contener filtros solares, con lo que protegen el pelo después del lavado, y agentes nutritivos y reestructurantes que refuerzan la estructura interna del cabello, mejoran su capacidad de defensa ante las agresiones externas y trabajan sobre los daños que el sol haya podido causar a la melena. Para terminar la tarea conviene, como hacemos durante el resto del año, utilizar una mascarilla específica para después del sol, dos veces a la semana, y diariamente un acondicionador after-sun. 

Estos productos logran en el cabello lo que sus “homólogos” corporales consiguen con la piel. Es decir calman, hidratan y preparan el pelo para que esté listo para las exposiciones solares del día siguiente. Entre mis preferidos se encuentran las líneas solares de  René Furterer, Klorane, Redken, L'Oréal Professionnel, Kerástase,  System Professional de Wella y Bonacure Sun de Schwarzkopf. Y para hidratar en profundidad en cualquier momento me gustan los aceites de Carita, Khiel's, Monoï de Tahití y Lierac y la glicerina de Philip B.



martes, 24 de julio de 2012

El cabello también tiene que protegerse del sol

Conseguir que nuestro pelo termine el verano no ya en mejores condiciones, pero sí en el mismo estado que antes de comenzar las vacaciones no es fácil. El sol, el cloro de las piscinas, el aire, la arena de la playa, la sal del mar y nuestros escasos cuidados contribuyen, y de qué manera, a estropearlo. De hecho, en septiembre, las peluquerías hacen su particular agosto con cabezas que presentan un color indefinible en su melena así como un estado bastante lamentable de medios y puntas. Para que esto no nos ocurra es imprescindible emplear productos de protección y cuidado capilar durante el verano exactamente igual que hacemos con el rostro y con el cuerpo. 
Pero, si con la piel las personas más blancas toman más precauciones que las morenas, con el pelo hay que ser igual de precavidas y tener en cuenta que el equivalente a los fototipos más sensibles serían aquellas mujeres con las melenas teñidas, secas o permanentadas, aunque eso no significa que las demás no tengan que emplear protectores capilares. 
Primera lección: En la bolsa de playa, o de piscina, hay que incluir junto a los protectores solares para cara y cuerpo un protector para el cabello. Este tipo de producto que puede ser en crema, en aceite, en spray o en gel, para adaptarse al gusto de cada una, hay que vaporizarlo o extenderlo con las palmas de las manos sobre el cabello. Al hacerlo se forma una fina película alrededor del pelo que lo protege tanto del sol como de la pérdida de color y de humedad y, aunque suelen ser resistentes al agua, no está de más emplearlo varias veces a lo largo de la jornada playera, sobre todo si se entra y se sale mucho del agua. 

Entre las distintas opciones que tenéis en el mercado os recomiendo:

- Aceite de mango de Laboratorios Klorane. Aceite fino y ligero que proporciona reparación intensa y protección gracias a sus filtros UV. Sin parabenos, sin silicona y waterproof. 13.20 €

- Huile d'eté protectrice de René Furterer. Aceite solar protector con aceite de sésamo. Resistente al agua y con un complejo lipídico que hidrata intensamente, posee filtros UV de muy alta protección (Indice KPF 90). 16,25 €.
- Brume Jour Protectrice de Kérastase Soleil.  Creado especialmente para el  cuidado y la protección de los cabellos coloreados y sensibilizados. No modifica la estructura del peinado y sublima el color. 19€

-Hair Protection Oil. Sun Protect Bonacure de Schwarzkopf. Rehidrata los cabellos expuestos al sol, al tiempo que previene la pérdida de color. Sus filtros ofrecen protección y sus antioxidantes actúan contra los radicales libres. 14,04€.

Spray Invisible Protector Solar Sublime de L'Oréal Professionnel. Protección  transparente y ligera que no deja sensación grasa en el pelo y que impide la deshidratación del cabello, al tiempo que lo protege y deja brillante. 


- Take Cover SPF 25 de Redken. Si no te gustan los aceites, puedes optar por la protección solar en espuma. Esta mousse puede aplicarse tanto con el cabello seco, como húmedo. 23,55€





lunes, 23 de julio de 2012

DE UÑAS Y SUS CERCANÍAS

 Desde que me he descapotado los pies y voy en transporte público al centro (porque no hay quien pague un parking en las calles más guay de la city donde suelen citarme para las ruedas de prensa y donde se ubica la redacción de Vogue), me ha dado por ir mirando al suelo, más bien por ir mirando las uñas al aire de todas las que se ponían al alcance de mi vista. En realidad estaba haciendo un estudio de mercado, una prospección, una comprobación (que una es muy profesional) de algo que nos llevan contando desde hace más o menos un año: que el sector de las manicuras/pedicuras está en plena euforia de crecimiento. ¡Menos mal que hay algo que medra entre este panorama de recortes y cierres! Y es cierto, de cada 10 pies que escudriñaba, 7 iban con las uñas decoradas, que así se dice en plan profesional (también puede decirse pintadas y aquí no se mata a nadie). 
Ahora que estoy en la Galicia del Norte (en Viveiro) y que la nube se está portando bien y nos deja ir casi a diario a la playa, he continuado con mi análisis, con mi recuento… ¡Y hasta mi madre se ha maquillado las uñas de los pies! Vamos todas luciendo lacas, unas más discretas (en tonos novia/porcelana) y otras con colores llamativos (yo llevo el Morado de Masglo que me queda divinamente con los topitos del mismo color de mi bikini nuevo). Así que debe ser verdad que es un sector dinámico y pleno desarrollo (este lenguaje no es propio de mi gremio, pero con tanta economía bombardeándome a diario, pues se me van pegando los palabros). 
Al margen de mis recuentos en decoraciones podales, también me he dedicado a probar esmaltes, a controlar su calidad, brillo, sus tonos y, sobre todo, su duración. Porque con esto de la crisis, cuando menos efímeras sean las cosas de la estética, pues mejor. Y por otra razón, porque en los últimos meses no he parado de recibir invitaciones para probar las nuevas firmas que han entrado en España: CND (con sus Shellac como estrella indiscutible, ya sabéis, la manicura permanente), Masglo, OPI, Essie, Biocure, Kure Baazar,… Más todas aquellas que al olor del boom del mercado han ampliado su gama de colorido en lacas de uñas o le han dado a las que tenían un empujoncito de marketing y publicidad. Ha sido la primavera de las lacas de uñas. Y yo no podía opinar sin probar. 
¿Mi veredicto? En cuestión de manicuras/pedicuras profesionales, no tengo duda, la que más dura es Masglo, tanto en los pies como en las manos, si el esmaltado se realiza con la técnica que propone la firma colombiana, permanece impecable más tiempo que todas las demás que he probado. Quizás su inconveniente esté en que tarda tiempo en secarse completamente y que hay que tener cierta habilidad para extender el esmalte porque es bastante denso (no se lo recomiendo a primerizas para utilizarlo en casa). Sin exagerar, en las manos me ha llegado a durar impecable hasta 10 días, en los pies es tan persistente como una pedicura permanente con la ventaja de que luego te la retiras en tu casa con el quitaesmaltes de toda la vida. Además suele salir mucho más apañado de precio que una permanente. En un centro con la categoría de Beauty Boulevard (Juan Bravo, 21. Madrid), me costó 25€, y me la realizaron el 28 de junio y aún luzco unas uñas perfectas, casi un mes después) También es verdad que este Nails Bar/Peluquería cuenta con unas manicuristas excepcionales, muy bien preparadas todas, pero las que mejor manejan esta firma son las colombianas (será porque es de su tierra). 
En el segundo puesto, voto por Essie en su versión profesional. Introducida en España por L’Oréal es una firma yanqui creada por una señora que le da nombre. Además de que dura mucho (pero no tanto como Masglo), tiene una gama de colores preciosa, de veras, no sabes con cuál quedarte y un brillo muy intenso. Merece la pena. La que me ha decepcionado más, siempre hablando de las profesionales, es OPI. Es cierto que tiene un colorido fantástico y un pincel que permite una precisión casi impecable, pero no dura tanto como sus predecesoras, ni en las manos ni en los pies.
¿Y entre las de las firmas no profesionales? También lo tengo claro, las que mejor funcionan en relación calidad precio son las de Bourjois. Se secan rápido, tienen un pincel ideal para las menos habilidosas y un montón de colores que cada temporada varían, amplían y renuevan. Y este año han lanzado un quitaesmaltes en bote, en el que solo hay que meter la uña hacer un par de giros y el esmalte desaparece como por encanto. Por colores y si hay que ir a lo grande, me inclino por Yves Saint Laurent y Dior, pero siento tener que decir que su duración es mucho más efímera. Eso sí, tienen unos tonos y unos envases de coleccionista (para el que se pueda gastar más de 25€ en un esmalte).

viernes, 20 de julio de 2012

LECCIÓN 66: REALIDAD VIRTUAL

Con el paso de los años me he dado cuenta de que mi yo verdadero solo existe en verano. El resto del año soy un impostor, un avatar de mí mismo que trata de sobrevivir con cierta dignidad y con el menor desgaste posible hasta el próximo periodo vacacional. Y es que durante los días de asueto hago las cosas que de verdad me gustan, las que me hacen feliz. No hablo de viajes a paraísos perdidos ni de grandes aventuras. No, no voy por ahí. Son cosas pequeñas, incluso leves. Levantarse cuando el sueño ya no demande más almohada, alargar la lectura del periódico hasta que coincida con el último trago, ya frío, del café con leche del desayuno, bañarse sin manguitos en una buena novela en horario de oficina, no perdonar ni un solo día el vermú (o caña o tinto con blanca) con su tapita a eso del mediodía, perder la consciencia en siestas perladas de sudor y que sobrepasan con mucho el tiempo recomendado por los especialistas en esto de lo onírico... Los sibaritas de la vida ya sabéis a lo que me refiero: hacer lo que te apetece cuando te apetece. 
El verano es una época mágica en la que los despertadores no existen, el wifi todavía no se ha inventado y capaz de convertir un sándwich de máquina frente al ordenador en una ración de coquinas, media de chocos y unas gambas de Huelva frente a un mar sin fondo de pantalla. Sin trampa ni cartón. La única responsabilidad es tender la toalla al subir de la playa para que al día siguiente esté seca. Pero una cosa es que llegue el verano y otra muy distinta cuándo comienzan las vacaciones. Antes de empezarlas y poner rumbo hacia mí mismo, transcurren unos días urbanos de jornada intensiva en los que los periódicos están en plena operación biquini (ya vienen muy finitos, confirma al peso Carmen, mi quiosquera) y en los telediarios se suceden noticias sobre nacimientos de osos panda en cautividad, zarigüeyas surferas, la última fruslería con rango de trending topic y un litoral patrio trufado de banderas azules. 
Días de alpargatas y de flipflops, de terraceo canalla desde las tres de la tarde donde el error más extendido es “cuanto antes empiece, antes me voy a casa” y de reposiciones televisivas más o menos acertadas (mensaje para los futuros responsables de RTVE: rebusquen en su extenso archivo. Seguro que encuentran algo mejor que Ana y los 7). Son días extraños donde conviven el corazón de una ciudad que trabaja con una mente que ya solo piensa en la semana próxima, en el mes que viene. Y a las fragancias les pasa un poco como a nosotros. Durante todo el año son sensatas, responsables, formales y un poco serias, pero cuando se van de vacaciones se relajan y se vuelven chispeantes, frescas, son más felices, más volátiles, tienen más vida, vibran. Las summer editions combinan a la perfección con nuestro yo real, ese que se deja ver únicamente cuando son las 16 h. y todavía seguimos de aperitivo. ¿Las cuatro de la tarde? ¡Pero os habéis dando cuenta de qué horas son! Os dejo, que me voy a echar la siesta. 

John Queras recomienda: 

-Cool Water Man Pure Pacific, de Davidoff: aromática, fresca y de chispeante salida, esta reinterpretación de Cool Water combina un corazón de albahaca y salvia con una poderosa nota de enebro. Un frasco repleto de la belleza y la intensidad de las azules lagunas del océano Pacífico. Cuesta 47 € / 125 ml. 

-Light Blue Living Stromboli, de Dolce & Gabbana: los diseñadores italianos capturan lo mejor del Mediterráneo en esta agua amaderada con un extra de sensualidad. Hedonismo en estado puro. Cuesta 79 € / 125 ml. 


-Brit Summer Edition For Men, de Burberry: desde que Christopher Bailey fue nombrado director creativo en noviembre de 2009, la firma british por excelencia está mejor que nunca. Y lo demuestra con esta esencia fresca inspirada en el verano británico. Cuesta 58 € /100 ml. 

-L’Eau d’Issey pour Homme, de Issey Miyake: mientras la gran mayoría de los creadores se inspiran en la mar para sus lanzamientos estivales, el maestro nipón va por libre, como siempre, y nos transporta a un oasis especiado y amaderado en pleno desierto. Issey no cambies nunca. Cuesta 52 € / 125 ml.

jueves, 19 de julio de 2012

Con Josef Ajram, el ironman imagen de Biotherm Homme

Hace unas semanas estuve en un chalet espectacular en La Moraleja. De esos de anuncio en los que está todo impecable y en los que, de un momento a otro, esperas que salga la embajadora de turno de Ferrero Rocher a ofrecerte unos bombones. Pero en este caso no salió ni Isabel Preysler ni Paloma Cuevas a recibirnos. Lo hizo Josef Ajram y, particularmente, me pareció mucho más interesante. ¿Y quién es este tal Josef? El nuevo fichaje de Biotherm Homme. No es modelo, ni actor, ni cantante… Es un broker. ¿¡Cómo!? Sí, sí, no estoy de broma. 
Aunque a primera vista parece un muestrario de tatuajes, el nuevo biothermman esconde tras los dibujos y leyendas de su piel una historia casi de novela porque además de broker internacional es un triatleta profesional situado en los primeros puestos de las competiciones internacionales como Ironman y Ultraman. Para que os hagáis una idea, es capaz de nadar 10 kilómetros, salir del agua, coger una bici, hacerse 421 kilómetros, bajarse de la bici y correr durante otros 84 kilómetros. Ahí es nada. Sólo de pensarlo me canso. Pues él lo cuenta como si fuese algo normal y nos dice que es mejor en la bolsa que en el deporte. “La bolsa es mi profesión y el deporte mi pasión, nos cuenta. Le debo mucho de control mental a la bolsa”, explica mientras vemos asomar bajo la camisa uno de sus tatuajes más llamativos “no sé dónde está el límite, pero sé dónde no está”. 
Con las ideas muy claras, “de pequeño me di cuenta que tenía el don de comprar barato y vender caro lo que fuera”, este catalán, de 34 años, hijo de sirio y española, aún tiene tiempo para escribir libros sobre las inversiones en bolsa, dedicarse a su familia y, a partir de ahora, a ser también la imagen del nuevo serum masculino, Force Supreme Youth Architect Serum, que Biotherm Homme lanzará al mercado el próximo mes de septiembre.

miércoles, 18 de julio de 2012

Protección solar en spray, cómoda y eficaz

Ayer, en la carnicería, una señora me recordó a los miembros de mi familia. La clienta en cuestión le dijo al carnicero: “Quiero chuletillas de cordero, pero de palo, ¿eh?”. Y el carnicero le respondió: “Claro, y el resto me las como yo, ¿no?”. Fue escucharla esta conversación y tener un dejà vu en la que la señora se transformaba en una de mis hijas y las chuletillas tenían forma de protector solar.  Me explico. Cada vez que alguno de sus miembros me pide un protector solar añade la coletilla “pero que sea en spray”. Claro, y el resto me los pongo yo, pienso cual carnicero hablando de chuletillas. Vaya por delante que, por otro lado, no me importa en absoluto porque así pruebo, comparo y disfruto las texturas del resto de los protectores solares. En cualquier caso, sus preferencias me parecen perfectamente comprensibles porque los protectores solares en spray son más cómodos de emplear y eso es algo fundamental cuando hablamos de niños y del género masculino, aunque siempre hay excepciones, claro. Pero es cierto, que su aplicación es más rápida, más ligera, no deja tanta sensación de pringue y sus usuarios se sienten satisfechos de cumplir con las órdenes de mami en un pispás. Si vosotros, o vuestros allegados, sois de los incondicionales de este tipo de solares, os recomiendo los siguientes:


Nivea Sun SPF 50 Protección Invisible (13,99€/200ml); Protextrem Spray Gel 50 + (150ml); Sun Care System Babor Medium Protection (28,50€/200ml).

Galénic Soins Soleil SPF 50+ (22,95€/125ml); Eau Thermale Avène 50+ (23,30€/200ml).
Satin Sheer Oil SPF 30 de Lancaster, 33,75€

martes, 17 de julio de 2012

Lip refresh, lo último en rejuvenecimiento de labios


Cada vez que en una reunión de amigas sale el tema del “relleno de labios” me toca discutir. La mayoría opina que todas las bocas son iguales, que los labios retocados se ven a la legua... Es cierto que muchas bocas no lo pueden ocultar, pero cuando eso ocurre, suele ser porque el trabajo no está bien hecho. Y se ve cada chapuza... Hace más de quince años que una doctora, especialista en cambiar la fisonomia de cientos de bocas españolas, algunas muy famosas, me enseñaba fotografías (todavía no estaba tan de moda el photoshop) de labios “rellenados” en los que el retoque no se apreciaba en absoluto. Y ese es precisamente el éxito de este tipo de “intervenciones”, que no se note.
Ahora, me cuentan, que la doctora Ana María Barranco, directora del Centro de Medicina Estética Solo Facial Génova 10, consigue unas bocas estupendas y sobre todo, muy naturales. Lo hace con un nuevo material, el Lip Refresh, que al parecer es lo último de lo último en ácido hialurónico. Con unos pinchacitos superficiales, que dicen que apenas duelen, no sé yo porque la zona se las trae, los labios se nutren, hidratan y perfilan sin aumentar prácticamente su volumen. El resultado de este tratamiento que cuesta 200 €, es una boca más joven, sensual y bien dibujada, durante aproximadamente seis meses.

lunes, 16 de julio de 2012

Con los pelos de punta

Así tendremos que ir la mayoría de las españolas a partir del 1 de septiembre porque lo de que nos metan la tijera, nos va a salir caro y habrá que dejar el corte y el recorte como último recurso. Me explico, si ahora ir a una pelu normalita a cortarnos las puntas, como media nos costaba unos 30€, por lo bajini, ahora nos va a costar unos 37€, a lo que habrá que sumar la espuma, el lavado y el peinado. Ni cortos ni perezosos, los gobernantes que nos asolan han pensado que el mejor modo de recaudar la pasta que dicen que les falta ya no solo es cuestión de discriminar a los funcionarios públicos, que son tan trabajadores como los peluqueros o los periodistas, quitándoles la paga extra de Navidad, (así que además de con el pelo a la virulé en los festejos familiares, en vez de comer turrón tomaran galletas, si les llega). No, ellos van más lejos, ellos piensan en todo y también quieren que no veamos nada. Las gafas, y no solo las de sol, y las lentillas, también suben un 13%. Debe ser para que nos cieguen los rayos UV a los que vemos y a los que ya les falla la vista, no vean nada, que ya se sabe, que ojos que no ven, pues mejor porque no se enteran de los que les va a costar la luz para ver algo, que también sube. Para morirse, pero claro lo de palmarla tampoco es una buena opción porque funerarias y ataúdes se apuntan al IVA del 21%. Por favor, si muero durante esta crisis, que me tiren al Manzanares, a ser pasto de gaviotas y patos, que seguro que la señora Botella se pone muy contenta porque así se ahorra la comida de las aves y se puede comprar, con el dinerito sobrante, unas gafas de sol, para seguir viendo su futuro con nitidez mientras los demás nos hundimos en la negrura del panorama que nos pintan desde su formación política, o hacerse una manicura, para arañar más dinero a los que menos tienen, o ir a que le retoquen la melena obsoleta que luce desde que es pública y política para que el madrileño se crea que a pesar de los tijeretazos nada ha cambiado para ella, vamos para enviar un mensaje de confianza y estabilidad a los comerciantes, los hosteleros, los dueños de cines y teatros… Aunque bien mirado, con la vista que aún tengo, debería darle la cuantía del ahorro a Soraya Sáenz de Santamaría, nuestra pequeña vicepresidenta, para que cambie de peluquero. No he visto a nadie peor peinada en mi vida, y no será por dinero. Lleva unos pelos dignos de una grunge, muy a lo Bundchen. Sí, esa melena peinada/despeinada que a la top brasileña le sienta que te mueres, pero que a la chiquita vicepresidenta le queda realmente tercermundista. Fijarse, el próximo viernes cuando nos venga con las buenas nuevas, arengándonos en el esfuerzo como españoles y españolas herederos de Viriato para luego meternos el hachazo. No tiene un mechón en su sitio, lleva la melena desmadejada, enmarañada, encrespada, disparada, yo diría que hasta un poco guarrindonga, como si le hubieran echado kilo y medio de pasta de modelaje y después la hubiesen metido bajo las espátulas de un ventilador de techo de alta potencia. Eso sí, retocan su styling repasando su flequillo con la plancha. Creo que no hay nadie peor peinada que la vice... bueno, a lo mejor es que se le ponen los pelos de esa guisa por lo que cada viernes tiene que comunicarnos o que se lo apaña ella en casa y no se da maña o que su peluquera/o ya no la quiere como antes por lo mal que se está portando su gobierno con el gremio. No, estoy errando, creo que lo que está haciendo es dar ejemplo, ser el vivo retrato de la austeridad capilar que muchas asumiremos cuando llegue el otoño. Eso es, ella por delante, dando ejemplo de lo divinamente que se puede maltratar la imagen personal y machacar al personal al mismo tiempo sin despeinarse porque ya viene ella despeinada de casa. Debe ser eso porque si no, es intolerable que quien nos manda tanto y nos pide tanto esfuerzo y sacrificio vaya con los pelos de punta y hecha un adefesio y no se digne ni a peinarse como es debido. Quizás, lo suyo es que se corte el pelo al cero, así da ejemplo de lo que son los recortes y no se le disparan los pelos ni tiene que gastar en mechas.

viernes, 13 de julio de 2012

“HIJA, ESTÁS FENOMENAL, TIENES LOS TELÓMEROS LARGUÍSIMOS”

(Nota: Podría haber titulado este post "El tamaño sí importa", pero era tan fácil y poco original que lo he titulado, como habréis leído, "Hija, estás fenomenal, tienes los telómeros larguísimos")
Una de las cosas buenas que tienen las nuevas tecnologías es que nos han dado herramientas hasta ahora insospechadas como, por ejemplo, las redes sociales y las páginas porno. Atendiendo a las primeras diré que también debo de agradecer a los mecánicos que las han inventado la posibilidad que nos han dado para acceder a informaciones a las que de otra manera nunca podríamos haber llegado. Yo, sin ir más lejos, (para qué, estando yo tan a mano) gracias a Twitter me entero de las cosas que piensan un montón de gente interesante, de cosas sin interés que piensan un montón de gilipollas y además recibo elogios de otro montón de gente interesante e insultos otro montón de gilipollas. O sea, que está muy bien. Pues una de esas informaciones interesantes me llegó el otro día del twitter de una periodista a la que, sin conocer personalmente, aunque un día me crucé con ella en un pasillo de una productora, he llegado a admirar, porque me parece muy sensata y twitea con mucho sentido y provecho para sus seguidores. Se llama América Valenzuela y gracias a un tweet suyo supe que si tienes los telómeros cortos, estás jodido ¿Qué, no les parece interesante? ¡De verdad, qué pena
Esta compañera periodista puso un enlace a una noticia que decía que se había producido un encuentro entre periodistas del sector y expertos en biotecnología y que les habían contado que si te mides los telómeros sabes si la edad de tus células es acorde a tu edad cronológica. Vamos que si aparentas la edad que tienes o estás hecho una mierda. 
Me explico: Los telómeros esos son trocitos de ADN cuya misión es proteger los extremos de los cromosomas. Es como si Silva y Mata tuvieran guardaespaldas. Pues los telómeros son los guardaespaldas ¿A que ahora sí lo entendéis? Así se evita que se deshilache el ADN, que no sabía yo que el ADN se podía deshilachar, mira tú por dónde. Vamos que si un día estoy en un bar tomándome un Trinaranjus (vale, quien dice un Trinaranjus dice dos Verdejos bien fresquitos y unas aceitunas) y viene un nota y me pregunta: Oye, Juanlu ¿Tu creés que el ADN se deshilacha? Te juro que le habría dicho que ni de coña. 
Resulta que cada vez que los cromosomas se dividen para crear una célula nueva si no estuvieran protegidos por estas cosas se nos quedaría el ADN hecho una birria y a los quince años pareceríamos unos adefesios. Lo que pasa y esto es lo chungo, es que a medida que pasa el tiempo y los cromosomas se van dividiendo y dividiendo y dividiendo, con esa manía que tienen los cromosomas de dividirse, que quién les manda dividirse tanto, los telómeros se van a acortando. Llega un momento en que son tan cortos que no pueden hacer bien su función y envejecemos que te cagas. 
¿Entendéis ahora por qué hablo de esto en un blog de belleza como éste? Si yo guapo no seré, pero listo… 
Esta pequeña y breve introducción me sirve para recomendar a las marcas de cosmética empeñadas en retrasar el envejecimiento de nuestra piel a base de cremas y más cremas, lociones y más lociones y mejunjes varios, que se dediquen a formar a modistas especializadas en remendar miniaturas (como esos que escriben El Quijote en un grano de arroz) para que cosan retales de telómero a los que se han quedado cortitos y así conseguirán, verdaderamente, que nuestra piel se mantenga lozana y lustrosa per saecula saeculorum, que en latín significa per saecula saeculorum. Ahora no, pero ya llegará el día en que me agradezcáis la gran cantidad de conocimiento que aporto a vuestras mentes, así como si nada. No, que no, que no me lo agradezcáis. Que no. He dicho que no, que no me importa, de verdad, si lo hago encantado.

jueves, 12 de julio de 2012

Giorgio Armani crea una colección de maquillaje muy marina



Tanto en el terreno del maquillaje como en el de los perfumes, todos los veranos, y el del 2012 no iba ser una excepción, el mar se convierte en fuente de inspiración tanto para “narices” como para directores creativos de maquillaje. En este aspecto Linda Cantello, Make-Up Artist Internacional de Giorgio Armani Cosmetics, es un ejemplo. Para ella la nueva colección “Écailles” se inspira “en el juego de la luz de la luna sobre el océano, en los miles de tonos de sus oscuras profundidades y en las perlas blancas y negras. La piel se ve clara y luminosa y los labios suaves y femeninos”. El producto estrella, de edición limitada, y del que únicamente existen 4.000 unidades disponibles en todo el mundo es la paleta Écailles Luxury Eye Palette. En ella encontramos cuatro tonos: azul marino, verde alga, laguna turquesa y blanco brillante en un estuche lacado en negro cuya tapa está realizada en madreperla oscura. 
Además de esta joya, que cuesta 110€, la colección también cuenta con otra paleta, Écailles Classic Eye Palette, con unos tonos más frescos: el azul perlado, marino, gris y blanco. Para las incondicionales de Eyes to Kill Eyeshadow, la sombra que no es ni en crema ni en polvo, este verano pueden optar por cuatro tonos, todos ellos elaborados con una tecnología revolucionaria que actúa a modo de caleidoscopio, produciendo colores multidimensionales. 
De los cuatro, Obsidian Black, Obsidian Grey, Écailles y Madre Perla, destaca este último, Madre Perla. ¿Por qué? Porque su mezcla de perlas blancas que aporta durante durante horas una camaleónica luz rosa, violeta, azul y verde puede emplearse tanto en los párpados, como en las sienes para dar un toque de luz. 
Para los labios esta colección cuenta con cuatro gloss -«Pink Quartz», «Rose Crocoite», «Rasberry Zincite» y «Red Andradite»- en los que por primera vez Giorgio Armani ha mezclado lacas oscuras translúcidas con intensos micropigmentos. 
Por último, en la paleta Face an Cheeks Duo encontramos dos tonos complementarios, «Seashell Pink» y «White Foam” para lograr que un rostro luminoso en el que las mejillas mejillas desprenden un cálido rubor, típico de los baños de sol.