Deberíamos dormir de pie, como los caballos, o al menos boca arriba y sin movernos en toda la noche. Dicen los que saben de esto que es la postura ideal para evitar que se formen algunas de las arrugas del rostro y, sobre todo, las del escote. Lo de dormir de pie, es un arte básicamente equino alejado de las posibilidades del común de los humanos. Lo de hacerlo mirando al techo toda la noche, resulta incómodo y, sobre todo, difícil de conseguir porque en el momento en que el sueño se apodera del cuerpo lo mueve a su antojo sin contar para nada con nuestras intenciones inmovilistas, al no ser que nos aten a la cama (lo que, sinceramente, es propio de locos o de amantes audaces, no de mujeres con un objetivo estético).
Claramente, ni lo uno ni lo otro son soluciones prácticas para prevenir la aparición de las arrugas del escote, que no solo son consecuencia de la postura que adoptamos al dormir (también influyen la calidad del tejido, los cuidados que le proporcionamos a la piel, la forma del pecho, la genética,…), pero lo cierto es que se instalan y pronuncian durante esas horas en las que estamos en brazos de Morfeo y nos movemos inconscientemente. Descansamos, sí, pero nos arrugamos. ¿Renunciamos a dormir para tener un escote impecable durante muchos años? Va a ser que no. Porque no es necesario, es más fácil hacerse con el Pillow Bra, un sujetador diseñado para dormir a pierna suelta, sin restricciones posturales y que ¡Funciona!
Y lo de que se notan sus efectos, lo digo por propia experiencia. Os cuento, yo, como la mayoría, duermo de costado, que como comenta Marta Fernández Cuevas (la creadora del invento) “es la postura que más acentúa la formación de arrugas en el escote porque un pecho se desliza sobre otro, arrastrando y tirando de la piel de la zona que termina por acumularse en el centro del espacio interpectoral”. Cuando una tiene 20 años, las arruguitas que asoman entre los pechos al despertar son imperceptibles y efímeras. Cuando se tienen 40, evidentes y persistentes. Pero a lo que iba, a mi experiencia. Tras acudir a la presentación en sociedad de este nuevo sujetador antiaging, decidí probarlo. Mi escote no está aún muy machacado, pero prevenir es mejor que curar y quería comprobar en mis “carnes” si todo lo que me habían contado en la rueda de prensa era verdad (evitar la formación de arruguitas, retrasar la caída de los pechos y favorecer su descanso, aliviar la tensión de la espalda, reducir el malestar causado por la sensibilidad de los senos…)
No me costó nada ponérmelo y me pareció muy cómodo. El quid del invento está en una almohadilla ergonómica de foam/espuma que encaja perfectamente entre los senos, rellenando el vacío que se genera en la zona interpectoral, y que va montada en un top envolvente, con tirantes extensibles y copas sin aros que ayudan a que la prenda se adapte como un guante. Eso sí, mejor no mirarse al espejo, sobre todo si tienes el pecho pequeño, porque, todo hay que decirlo, el Pillow Bra es comodísimo, pero no es una prenda precisamente ni seductora ni sexy y que aporta un poco la imagen de la hormiga atómica, o de Kika, la protagonista de la peli de Almodóvar. ¿Funciona? Sí.
Yo he notado la piel más tersa y firme, menos rigidez en la espalda (y esto me parece fundamental) y mi pecho no es que se haya elevado a las alturas, pero está como más recogido, reposicionado diría yo. Dicen los test de usuarias que los resultados se aprecian mucho más tras 15 noches de uso, incluso en mujeres maduras de más de 65 años, las arrugas se atenúan y se potencia la firmeza y calidad de la piel. También es verdad, que yo me aplico antes una buena dosis de crema hidratante, gesto que repito a la mañana siguiente, pero esto es un ritual que vengo haciendo desde hace tiempo y creo que es un complemento perfecto para el Pillow Bra. Eso sí es preferible dormir sola. Su creadora alega también que es muy recomendable de su uso durante el embarazo para aliviar la tensión mamaria, tras un postoperatorio de aumento o reducción de pecho, durante y después de una dieta drástica de adelgazamiento y para hacer ejercicio.
Cuesta 69 €, se vende por internet (www.pillowbra.com) y está disponible en dos colores y cuatro tallas: S, M, L y XL…..se están planteando fabricar la XS porque cuando los senos son chiquitos, la prenda resulta mucho más antiestética y pierde eficacia.









Hombre, yo duermo boca arriba después de mucho intentarlo y no me muevo en toda la noche. He dormido boca abajo, de lado y en posiciones antinaturales desde que era pequeña pero un dia me dio x irme a la cama boca arriba y con el tiempo ya no me muevo. Ni arrugas en la cara, ni en el escote (tb sq stoy en la veintena), ni dolores de espalda que era lo más importante xa mi. Supngo q es perseverancia y que si usas este producto y ade+ duermes bocarriba sea más efectivo y mejor xa tu cuerpo...
ResponderEliminarhombre yo si costase menos me lo compraria pero me puede la crisi y me hace falta de verdad ya que al perder unos 30kgs la firmeza y la gravedad estan presentes pero me parece un articulo muy interesante
ResponderEliminarYo ,como duermo boca abajo........!!!
ResponderEliminarYo también duermo de lado jejej De momento no tengo arruguitas ni nada por el estilo pero mejor prevenir :p
ResponderEliminarhttp://comounaprincesasintonterias.blogspot.com.es/2013/02/cold.html
Yo soy lo peor.. Duermo boca abajo!!
ResponderEliminarBesos, AK
Yo uso Nightbra y duermo como quiero. Cris
ResponderEliminarSuper bonito♥
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